La tormenta solar obliga a desviar algunas rutas aéreas que sobrevuelan los polos

EUROPA PRESS

La compañía aérea Delta Air Lines ha desviado algunas de sus rutas que conectaban la ciudad estadounidense de Detroit con Asia, debido a la llegada de una llamara solar a la Tierra durante la tarde de este martes. Según ha explicado la compañía, las rutas afectadas son aquellas que sobrevuelan los polos, en donde puede ser más potente la radiación solar.

La tormenta que ha provocado la llamarada, considerada la más fuerte desde 2005, ha causado interrupciones de "poca importancia" para la aerolínea de Estados Unidos. Según ha explicado el portavoz de Delta Air Lines, Anthony Negro, los vuelos "únicamente aumentaron en 15 minutos su trayecto".

Negro ha explicado que esta decisión se tomó tras constatar que "se estaban experimentando una serie de explosiones solares en el cielo que iban a impactar en el norte del planeta, lo que puede afectar a la comunicaciones con el avión". "Lo que se ha hecho es desviar las rutas aéreas un poco más al sur de lo habitual", ha apuntado.

Pero Delta no ha sido la única compañía que ha tomado precauciones. El portavoz de United Airlines, Mike Treviño, ha señalado también han tenido que desviar uno de sus vuelos; mientras que American Airlines informó que estuvieron al tanto de las posibles consecuencias de este fenómeno durante toda la jornada aunque, finalmente, la tormenta no tuvo repercusión en las operaciones aéreas.

Esta llamara que ha llegado a la Tierra no sólo suponía un peligro para el tráfico aéreo, los satélites también estaban en peligro. La Agencia Espacial Europea (ESA) ha señalado que una erupción energética de este nivel habría podido estropear los satélites, así que los equipos de operaciones en la agencia y otras organizaciones siguieron de cerca la tormenta. LA MAYOR TORMENTA DESDE 2005

Una gran erupción solar desencadenó el pasado lunes una eyección de masa coronal que se desplazó a 1.400 kilómetros por segundo y que alcanzó la Tierra este martes, según ha informado la ESA y el Observatorio del Clima Espacial (http://www.facebook.com/ClimaEspacial).

Una eyección de masa coronal (CME, en sus siglas en inglés) es una nube gigante de plasma magnetizado que parte de la atmósfera del Sol, la corona, hacia el espacio interplanetario. Ocurren a menudo asociadas a las erupciones solares. Esta eyección de masa coronal fue detectada por los satélites SOHO (de la ESA y la NASA), y Stereo (NASA).

Las CMEs pueden producir tormentas geomagnéticas cuando alcanzan la Tierra, entre dos y seis días después de su emisión. La erupción solar se produjo a las 03:59 GMT del pasado lunes, y provocó el chorro de protones más potente desde 2005.

Es probable que esta CME genere en la Tierra tormentas geomagnéticas menores. Lo más probable es que no causen efectos graves en la infraestructura -como las redes de telefonía-, pero sí podría dar lugar a auroras en las latitudes altas.

La erupción solar fue más intensa que la media y la tormenta de protones es la primera fuerte en los últimos siete años, pero no se esperan efectos visibles en tierra.