La sanidad pública ahorraría costes si sumara a su oferta el parto en casa

28/06/2013

 Los partidarios de que se incorpore la opción de parir en casa a la sanidad pública defienden, en tiempos de recortes, que su integración permitiría ahorrar costes como los derivados de la estancia hospitalaria, que rondan los 400 euros por noche.

Así lo considera el ginecólogo del Hospital General de Fuerteventura y uno de los fundadores de la organización Nacer en Casa, Toni Brito, quien sostiene que, en todo momento, se debe respetar el derecho de la mujer a decidir dónde quiere parir y que ambas opciones -en el centro sanitario o en el domicilio- se han de contemplar en el Sistema Nacional de Salud.

Esta modalidad lleva años integrada en la Seguridad Social de varios países europeos "y es lo que buscamos que ocurra en España", asegura el facultativo, en una entrevista con Efe.

Este especialista considera que dar a luz en casa "es mucho más barato y evitaría costes como los que suponen tener a una mujer ingresada tres días en un hospital cuando su parto ha estado dentro de la normalidad".

En España, unas 800 familias deciden al año dar a luz a su hijo en su propio hogar, una opción en alza en los últimos tiempos, pero a la que la crisis tampoco ha dado tregua y empieza a resentirse debido al coste económico.

A pesar de contar cada vez con más adeptos, son muchas las voces que, desde la medicina, alertan de su riesgo y del sufrimiento innecesario al que se expone al bebé.

Un estudio de 2010 realizado por el Centro Médico Maine en Estados Unidos cifraba en el doble las muertes de neonatos en el parto cuando este tenía lugar en el hogar. Sin embargo, otro trabajo canadiense posterior concluyó que dar a luz en casa era tan seguro como hacerlo en el hospital.

Toni Brito, que ha introducido en el Hospital de Fuerteventura el modelo de humanización del parto, ha asistido a más de 300 alumbramientos en domicilios y defiende que parir en casa es "igual de seguro, siempre que haya un profesional capacitado y el embarazo no presente ningún tipo de patologías".

Durante un tiempo, circuló entre sectores opositores al parto en casa el argumento de que la mayoría de los nacimientos programados en domicilios acababan en el hospital debido a complicaciones o al estado nervioso de la madre.

Actualmente, solo el 16 por ciento de los alumbramientos previstos en casas terminan derivándose a centros sanitarios.

Otra de las condiciones que señalan ginecólogos y organizaciones a favor de esta opción es que el domicilio esté a una distancia de unos 30 minutos del hospital, un tiempo inferior a los 45 que se necesitan para sacar al bebé de la madre cuando presenta complicaciones como el posicionamiento fetal.

Toni Brito huye de tópicos, como el de que es preciso que el lugar programado para el parto esté esterilizado, y explica que "lo que sí es necesario es que esté limpio y no aumenten las posibilidades de infección".

"En casa se hallan gérmenes con los que ha convivido la mujer durante el embarazo, mientras que su traslado a un centro sanitario supondría estar en contacto con gérmenes distintos", añade.

El parto en casa parece que también cuenta con el beneplácito hormonal. Toni Brito recuerda que la oxitocina, la hormona que produce las contracciones, funciona mejor cuando se está en un ambiente relajado y conocido por la mujer.

"De ahí que muchas mujeres llegan al hospital con contracciones y, una vez ingresan, se encuentran con un sitio que no conocen y con una estética agresiva que les puede provocar nerviosismo y que se paren las contracciones, lo que conllevaría poner oxitocina sintética", explica.

Además, señala que los índices de mortalidad en la madre y el bebé son similares y argumenta que "los partos programados en el hogar presentan beneficios como el mayor grado de satisfacción de la embarazada y un menor número de cesáreas".

Durante años, la cesárea fue ganando terreno al parto natural. Hoy parece que esa tendencia ha quedado atrás tras detectarse que no habían mejorado los resultados y que, a largo plazo, presentaba problemas en la mujer como dolores pélvicos, menor movilidad o complicaciones en el siguiente parto.

Pero no solo la cesárea estuvo de moda, sino también retirar al recién nacido de su progenitora inmediatamente después del nacimiento evitando el contacto precoz entre madre e hijo.

Este especialista del Hospital de Fuerteventura explica que "esta opción debe aplicarse cuando el bebé trae problemas; si no, es innecesaria, pues se ha demostrado que los bebés estaban expuestos luego a problemas psicológicos o rechazo a la lactancia, fundamental para el desarrollo del pequeño".

El ginecólogo lamenta, en resumen, que se hable del parto en casa como "una tendencia, cuando la moda fue llevarlos al hospital".