La resurrección de San Martín

Carmen Delia Aranda
CARMEN DELIA ARANDA

El centro sanitario más antiguo de la Isla está a punto de renacer convertido en un moderno y alternativo centro cultural. Tras permanecer nueve años cerrado, el Hospital de San Martín cobrará vida con el ánimo de ser el punto de encuentro de los creadores.

Unos 70 trabajadores se aplican a fondo para poder inaugurar el remozado Hospital de San Martín el próximo 23 de marzo. Ese día, si nada lo impide, la vida volverá a fluir por las galerías de una quinta parte de este inmenso inmueble de Vegueta.

De momento, de los 5.600 metros cuadrados que ocupa el edificio, se recuperarán los 1.273 metros cuadrados de la parte más antigua del inmueble, datada en 1786 y que abarca el porche de acceso y las galerías que rodean dos patios situados en la esquina de las calles Ramón y Cajal y Sor Jesús.

El Cabildo cerró las instalaciones sociosanitarias hace nueve años, durante el mandato de María Eugenia Márquez (PP). «El Partido Popular planteó la posibilidad de ceder el edificio al Colegio de Médicos pero nosotros pensamos que este edificio, por la singularidad que tiene y el conjunto de posibilidades que ofrece, debería tener otro destino. No criticamos la idea del PP, pero pensamos que la opción que hemos planteado es más idónea y beneficiosa para el conjunto de la sociedad y para la ciudad», comentó el presidente de la Corporación insular, José Miguel Pérez en una visita a las obras.

El presidente del Gobierno insular desea que este centro, además de exhibir los fondos artísticos de la institución, sea un vivero para la creación plástica y el diseño industrial. «El proyecto que hay para estas instalaciones integra la actividad típicamente museística, con actividad industrial, cultural y con la presencia directa de creadores», precisó el presidente insular, que añadió que este proyecto se irá desarrollando por fases. «Estamos ante un edificio inmenso, cuya intervención cuesta mucho dinero», aseguró.

Por lo pronto, en este inmueble, cuya reforma se inició en octubre de 2009, se han invertido unos 4,5 millones de euros. El proyecto, firmado por los arquitectos Elsa Guerra y Joaquín Casariego, ha servido para reforzar la estructura del edificio, así como para rescatar su distribución original y los elementos más antiguos.