La Reserva Pesquera de La Palma evalúa los escapes de lubinas en la zona integral

07/05/2010

No lo reconocen abiertamente, pero sí en petit comité: los escapes de peces de la granja marina situada frente a las costas de Tazacorte y Tijarafe inquieta cada vez más a los responsables de la Reserva Marina de Interés Pesquero de La Palma. La comisión de seguimiento analizará este mes los efectos de las fugas de lubinas y doradas de las referidas jaulas acuícolas.

 

Las doradas, pero sobre todo las lubinas evadidas de los cercos dedicados a la cría de peces en cautividad en el litoral de Tazacorte y Tijarafe, aseguran, se están haciendo un hueco en el ecosistema protegido de la Reserva Marina de Interés Pesquero de La Palma emplazada en la franja oceánica comprendida entre la playa del Charco Verde, en el municipio de Los Llanos de Aridane, y Las Celdas, en el término de Fuencaliente.

Las lubinas, dada su condición de voraz depredadora, son las que más preocupan a los responsables del entorno marino acotado para la conservación de las especies autóctonas como la vieja o la cabrilla, sobre todo, en la zona integral de la reserva. La comisión de seguimiento de la Reserva Marina, formada por miembros de las administraciones central, autonómica, insular y local, en la reunión ordinaria que celebrará este mes en La Palma, analizará el impacto que provocan en el área protegida las fugas de peces de las granjas marinas.

CALADEROS. Pese a que la consejera de Agricultura, Pilar Merino, en una reciente visita a la Isla, aseguró que el impacto que causa la acuicultura en el medio natural es mínimo, fuentes de la Reserva Marina, alegan que, en estos momentos, los referidos escapes constituyen «un problema importante» para los caladeros tradicionales de la Isla.