La regulación de los depósitos y los sueldos en banca, en vigor el 4 de julio

EFE

El 4 de julio entrará en vigor la nueva ley que limita los sueldos de los banqueros y penaliza a las entidades que ofrezcan depósitos con elevadas rentabilidades, según publica hoy el Boletín Oficial del Estado (BOE). El real decreto aprobado ayer por el Consejo de Ministros sobre los recursos propios de bancos y cajas también dificulta que las entidades que hayan recibido dinero público paguen retribuciones variables a sus directivos y regula los fondos de garantía de depósito de bancos y cajas. La nueva normativa, que es la aplicación de una directiva europea, pretende garantizar la estabilidad del sistema financiero español después de que la crisis financiera haya puesto de manifiesto "imperfecciones" en la legislación y la supervisión. En las disposiciones generales de este real decreto se insiste en que la actividad supervisora nacional ha resultado "insuficiente" dado el nivel de integración de los mercados financieros en la Unión Europea, al tiempo que alerta de que uno de los orígenes de la crisis estuvo en el desarrollo de productos financieros "cada vez más opacos". Por todo ello, entre otras cosas, la nueva ley obligará a las entidades que apliquen intereses excesivamente altos a sus depósitos a realizar contribuciones adicionales al Fondo de Garantía de Depósitos (FGD). Así, a partir del 4 de julio los intereses en los depósitos de hasta tres meses no podrán superar en más de 150 puntos básicos el euríbor a ese plazo, lo que con los datos actuales supone un interés máximo del 2,934 %. Para depósitos de entre tres y doce meses, el interés no podrá pasar de 3,214 %, o de 150 puntos básicos sobre el euríbor a seis meses, y para los de más de un año, el 3,137 %, 100 puntos básicos sobre el principal referente para los prestamos hipotecarios a doce meses. En cuanto a los depósitos a la vista, la remuneración no podrá rebasar los 100 puntos básicos del euríbor a un mes, o el 2,223 %. Otro de los objetivos, indica el real decreto, es "reforzar" la solvencia de las entidades con exigencias de un capital de mejor calidad, así como evitar la concentración excesiva de riesgos. En este sentido, la norma marca las políticas de remuneración para directivos de la banca, cajas y empresas de servicios de inversión y trata de evitar incentivos perversos que animen a los altos cargos a asumir riesgos que posteriormente puedan poner en peligro la entidad y desestabilicen el sistema bancario. Según el tamaño y la actividad de la entidad, la ley obliga a crear un comité de remuneraciones que apruebe los sueldos. Entre el 40 % y el 60 % de la remuneración variable, que incluirá las aportaciones a planes de pensiones, se pagará en un plazo mínimo de tres años y la mitad de ella en acciones u otros instrumentos en función de los resultados del grupo. Por otra parte, el real decreto permite al Banco de España evaluar la imposición a bancos y cajas de una exigencia de recursos propios adicionales a los exigidos con carácter mínimo, a fin de cubrir los riesgos a los que esté o pueda estar expuesta una entidad de crédito y su grupo consolidable. También en el artículo sobre los límites a los grandes riesgos indica que el Banco de España deberá efectuar periódicamente una evaluación de la gestión global del riesgo de liquidez de las entidades de crédito. Paralelamente, bancos y cajas deberán estudiar distintas herramientas para reducir el riesgo, en particular en sistema de límites y reservas de liquidez, con el fin de poder afrontar situaciones futuras de tensión.