La puntería de Palacios y Bramos, sin recompensa

Óscar Hernández Romano
ÓSCAR HERNÁNDEZ ROMANO

Sacar conclusiones positivas cuando se pierde por 18 no es ejercicio fácil, y además siempre tendrá muchos detractores. Pero el excelente partido del dúo Juan Palacios/Michael Bramos (45 puntos entre ambos) fue la excepción en la capital de España.

Los números ofensivos del colombiano fueron casi perfectos: 75% de acierto tanto en tiros de dos (6 de 8) como de tres (3/3), y pleno en tiros libres (2). El ala/pívot amarillo terminaría siendo el segundo mejor valorado del encuentro (26), solo superado por un Sergio Llull espectacular esta temporada.

Para Michael Bramos no es nuevo terminar con buenos dígitos en su estadística personal. El alero americano estuvo casi perfecto desde la línea de tres puntos (5 de 6), solo tuvo un fallo en la de tiros libres (3 de 4), y aunque en los tiros de dos bajó su media (2 de 6), sus 22 puntos son siempre agradecidos en las filas del equipo que menos mete por partido en la Liga Endesa.

Aprobado además para Javier Beirán (11 puntos, y suspenso para un Haynes (2) ayer con la pólvora mojada. La puntería de Bramos y Palacios se quedó ayer sin premio, pero invita al optimismo de cara a lo que le resta de temporada al Gran Canaria 2014. Deja atrás la escuadra isleña tres partidos de su otra liga en el inicio de la segunda vuelta (Unicaja, Caja Laboral y el propio Real Madrid), y encara dos jornadas ahora ante equipos de su mismo rango: Assignia Manresa y Murcia.

Dos rivales de su auténtica liga, esa en la que el mismo o mejor nivel que exhibieron Palacios y Bramos ayer debería de tener mejor recompensa.

Canteranos en cancha.

Y para los más sibaritas hubo tiempo ayer también para disfrutar de la derrota. Porque ver jugar en la misma cancha a dos canarios con la camiseta también debe ser motivo de alegría.

Coincidieron ayer durante unos minutos Óscar Alvarado y Ale López, dos canteranos aún en plena formación, pero que ya disfrutan de la complicidad de un Martínez exigente por convicción y nada dado a regalar minutos a aquel que no se los gana.