La Policía denuncia la falta de medios ante ataques de perros

En la noche del miércoles, un perro de raza pitbull atacó a un vecino de San José.  Cuando llegó la Policía, llamaron al servicio de recogida municipal, pero no apareció nadie a recoger el animal. Ante la disyuntiva de matarlo de un disparo, se optó por buscar un veterinario en el barrio, que lo sedó. Los agentes denuncian la falta de medios para gestionar estos casos.

Un hombre de 50 años, Bernardo S.H., resultó herido por el ataque de un perro de raza pitbull en San José el pasado miércoles a las 23.30 horas. El vecino bajaba con dos bolsas en las manos cuando el animal se abalanzó sobre él. Sufrió heridas graves de las que se recupera en el hospital. Si no es por la intervención de otros vecinos, la situación podría haber sido mucho peor. De acuerdo a la información que recoge el atestado policial, Bernardo S.H. llegó a perder la consciencia como consecuencia del ataque.

Cuando llegó la Policía Local a la calle Centella, el animal estaba recostado, con una soga en el cuello,  y se montó un cordón de seguridad para proteger al ciudadano atacado. Al tiempo, se llamó al servicio de recogida de animales que tiene el Ayuntamiento, pero no había ningún retén disponible esa noche. Y entonces se puso en marcha un procedimiento de emergencia que consiste en contactar directamente con la jefatura del servicio para resolver la situación.

Sin embargo, la respuesta que recibieron fue que no se podía tener a nadie disponible hasta las 06.00 horas. Esto se debe a que el único operario que cubre incidencias de noche estaba de vacaciones, según explicaron desde el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. El servicio funciona de manera habitual entre las 06.00 y las 22.00 horas de forma ininterrumpida.

Ante estos hechos, los agentes se plantearon incluso pegarle un tiro al perro, pero al final dieron con una veterinaria que vive en la zona y que tras ser requerida por la Policía Local sedó al animal, que posteriormente fue trasladado a las instalaciones municipales de El Secadero, donde permanece hasta que el juez determine qué hacer con el animal, que no tiene chip identificativo ni se le conoce propietario alguno.

El delegado de la USP en la Policía Local, Víctor García, lamentó este jueves la falta de medios que tiene la Policía Local para atender este tipo de casos cuando no reciben la asistencia del servicio municipal de recogida de animales.
«Se nos debería dotar de medios para situaciones de este tipo, en las que es complicado controlar a un perro de cuarenta kilos», explicó. El representante de los agentes abogó por devolver a los agentes las pistolas eléctricas que fueron retiradas hace ya varios años.

En estos momentos, en la capital grancanaria están censados 2.097 perros de razas consideradas potencialmente peligrosas, lo que supone casi un 30% de los registrados en toda la isla de Gran Canaria.

El problema es que no todos los dueños de estos animales ejercitan una tenencia responsable, lo que explica que en torno a un centenar de perros peligrosos carezcan de la licencia que exige el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.

Se calcula que en torno a un 30% de los perros de la ciudad están sin identificar de manera debida.