La película "La última isla" retrata la magia de El Hierro

25/08/2012

La andaluza Dácil Pérez de Guzmán es medio herreña. Casi todos los veranos, desde que era niña, viajaba a El Hierro para encontrarse con un mundo muy distinto al entorno urbano que conocía. Ayer, la cineasta, experimentada en el ámbito del documental y la televisión, presentó su primer largo en la Isla.

Sus recuerdos infantiles han inspirado La última isla, una película que narra la aventura de una niña urbanita y enganchada a las nuevas tecnologías, Alicia, que descubre la naturaleza, la sabiduría popular y la imaginación durante su estancia en la Isla del Meridiano.


El filme, que se proyectó ayer en Frontera, llegará a los cines españoles en noviembre, según los cálculos de la directora. Será entonces cuando la gran pantalla se convierta en una ventana desde la que divisar paisajes herreños como los de El Sabinar, el Verodal, el Mirador de Bascos, Arenas Blancas o el Pozo de las Calcosas. «Estuvimos rodando durante cuatro semanas en junio del año pasado en lugares muy apartados», comentó Pérez, quien anoche compartió el resultado de su trabajo con los más de 65 isleños que, sin contar a los figurantes, participaron en la producción con pequeños papeles, cediendo sus casas y fincas o prestando objetos.


El guión, según explica la directora, se basa en sus recuerdos  infantiles. Pasaba los veranos en El Hierro, en un lado de la isla donde no hay nada ni está muy poblado, como aún ocurre en El Julan o en La Dehesa. Esos estíos le permitieron entablar una relación con la naturaleza, los fenómenos meteorológicos y «cosas mágicas que aquí parecen normales».