La oposición exige la dimisión de Antonio Díaz y Lucas Bravo

El Pleno satauteño negó ayer que los concejales de Hacienda en el periodo 2000-2005, Antonio Díaz y Lucas Bravo de Laguna, ambos del PP, tengan que dimitir como «responsables políticos» de diversas irregularidades detectadas por la Audiencia de Cuentas de Canarias en la gestión municipal.

Jesús Quesada
JESÚS QUESADA

Los cinco concejales de Santa Brígida que están en la oposición desde que empezó el mandato (tres del PSOE, una de CC y una de Los Verdes) se quedaron ayer sólos votando a favor de que el alcalde, Antonio Díaz, y el concejal de Vías y Obras, Lucas Bravo de Laguna, dimitan como «responsables políticos» de varias irregularidades señaladas por la Audiencia de Cuentas de Canarias en su informe de fiscalización de diversas áreas municipales en el periodo 2000-2005. El gobierno local aseguró haber adoptado varias medidas demandadas por la Audiencia, en materia laboral y de contrato de suministros, y que «por precaución» no compra en la ferretería que explota el edil Luis Troya desde hace meses. Lucas Bravo insistió en que en ese periodo, en el que Carmelo Vega era alcalde, los concejales no podían resolver actos administrativos que afectaran a terceros y Vega contestó que «son los mismos que cuando yo gobernaba, los mismos que me apoyaron al 100% como presidente del comité local del PP». La oposición pedía la renuncia de Díaz, edil de Hacienda de 2000 a 2003 y Urbanismo de 2003 a 2005, como «responsable político» de «muchas de las graves irregularidades», como contratos con empresas del ex alcalde, Carmelo Vega, que la adjudicataria del centro comercial no haya pagado 550.000 euros en tributos y pagos de servicios sin contrato laboral. La de Lucas Bravo, edil de Hacienda de 2003 a 2005, se basaba en lo mismo. De otro lado, la Comisión de Asuntos Generales aceptó ayer la renuncia de Luis Troya, que se hará efectiva este viernes.