ENTREVISTA/ MARIOLA CANTARERO

«La ópera es para un público minoritario»

13/05/2013

La soprano granadina interpreta el rol principal de 'El rapto en el Serrallo', de Mozart, tercer título de la temporada de Amigos Canarios de la Ópera (ACO).

— ¿Vive la gente de la ópera en otro mundo o les afecta la situación actual de la economía?
— Hay de todo, pero desgraciadamente muchos compañeros que han vivido de hacer papeles secundarios notan mucho la falta de trabajo. Los teatros hacen menos títulos y tienen menos presupuesto, y se nota. Incluso los cachés top se han tenido que rebajar muchísimo. Creo que todos somos conscientes del momento en el que estamos viviendo y nos estamos apretando el cinturón. Hay teatros que hablan directamente con el cantante y le piden el favor de rebajar el caché y nosotros lo hacemos con gusto. Hablando particularmente de mí, soy una privilegiada porque  tengo trabajo durante las próximas dos temporadas, y eso que los teatros ya no programan con tantísimo tiempo de antelación como antes. Pero habrá de todo, habrá gente que todavía viva en una burbuja, pero creo que serán los contados con los dedos de una mano. Los demás vivimos una situación nueva. Cuando yo empecé, hace 13 años, estaba en su máximo auge aquello que creo que jamás volverá. Tenemos que ser conscientes de que tenemos que hacer ópera de otra manera y con cabeza. Dando siempre la máxima la calidad, pero escatimando en cosas que no son necesarias. Centrándose en cantantes españoles de muchísima calidad que hoy en día no tienen el grueso de trabajo que habían tenido hasta ahora.
— El Teatro Real, aunque con menos presupuesto, sigue manejando cifras de vértigo...
— Si, son cantidades increíbles. Están en otro mundo porque para hacer papeles pequeños traen a gente de Bélgica o no sé... con todo el respeto para mis colegas extranjeros, pero creo que no es necesario. Y tampoco lo es hacer producciones ciclópeas, con la que está cayendo. Es una manera de enfocar el coliseo de la capital de España y se verá si eso llega a buen puerto o no. Yo, por lo que me toca, espero que cambie el rumbo y que la gente española de gran nivel que hay, profesionales que llevan muchísimos años demostrándolo, puedan volver al teatro.
— ¿Cómo se lleva pasar de «joven promesa» a ser unas «artista consagrada»?
— Ya pesa. Yo empecé joven, debuté con 21 o 22 años en Italia y comencé con papeles protagonistas, ni siquiera empecé con papeles pequeños. Fue todo de golpe. Y sí, he sido promesa muchos años, pero ya tengo 35 años y la promesa, gracias a Dios, es una realidad. Ahora lo que debo hacer  es mantener y crecer en ese nivel siempre alto y tener expectativas de abrir nuevos horizontes, nuevo repertorio..., pero con mucha responsabilidad.
— ¿Pesa ese cambio?
— Sí, si que pesa porque una tiene su público que muchas veces la siguen incluso a China, no sabes cómo, y entonces alucinas por el cariño con el que te siguen y te miman. Incluso pues también cuando hay una crítica buena también es una gran responsabilidad. Soy muy perfeccionista y no me gusta defraudar a nadie, pero es muy difícil gustar a todo el mundo. Ni al todo el público ni a todos los críticos, pero siempre intento agradar a todos dando el 100%. A veces hay que meterse en una burbujita y quedarse con el aplauso del público.
— Ahora es «La Cantarero»...
— [Risas] Yo pretendo, y creo que lo consigo, ser siempre la misma, soy bastante extrovertida. Me han dado palos, claro, porque obviamente este trabajo es duro, pasas mucho tiempo sola y viajas mucho, pero creo que somos unos privilegiados. El cariño con el que siempre te llaman. Creo que vale la pena el sacrificio. Es duro conseguir las cosas y estar siempre al pie del cañon, el tiempo dirá si ha merecido la pena.
— Usted ha dicho que es «diva solo en el escenario». ¿Sigue habiendo divas fuera de él?
— Si hay, pero la diva no tiene que ser algo peyorativo. Es ser algo muy especial, eres un ser aparte de los demás con una sensibilidad especial. También hay muchas divas en el sentido peyorativo.
— Andaluza y en una época en la que las sopranos deben hacer triples mortales...
— Hoy se sigue valorando muchísimo lo que es el físico y soy consciente y también estoy en mi época. Trato de estar bien físicamente para estar bien en escena. Estoy de acuerdo en ciertas cosas porque somos una sociedad muy mediatizada y las producciones me gusta llevar una interpretación muy realista, verdadera. Si por algo me valoran en el escenario, actoralmente, es porque intento ser muy natural.
— Cree que el público joven se está acercando a la ópera
— No nos vamos a engañar. La ópera es para un público minoritario. Los teatros siempre hacen un esfuerzo para que escolares vayan a ver funciones... Los teatros intentan abrirse a otro público, de todos esos escolares y universitarios habrá un grupito que se va a aficionar. De todas formas, los teatros de ópera se construyeron para no más de 2.000 personas.
— Se murió la experiencia de los 3 tenores
— Es que la ópera no es para eso. Yo he cantado en un estadio, pero no es lo mismo. Me siento como pez fuera del agua. Micrófonos por todos sitios, aquello tan grande. Yo soy más tradicional. Que hay que hacerlo, se hace, pero yo prefiero un teatrito.