La nueva ilusión de Ithaisa

Una luz asoma a la vida de Ithaisa Suárez, la madre del pequeño Yeremi Vargas. La joven, de 26 años, está esperando el que será su tercer hijo. Así, una nueva ilusión hace sonreír a esta madre coraje que, no obstante, afronta con tristeza la cuarta Navidad sin su hijo mayor, y sigue manteniendo la esperanza de que volverá a verlo pronto.

La joven Ithaisa Suárez, madre del pequeño Yeremi Vargas, desaparecido el 10 de marzo de 2007 en Vecindario, está embarazada de ocho semanas. El que será su tercer hijo es fruto de la relación que mantiene desde hace algunos meses con el atleta Jonathan Guisado, con quien está conviviendo.

Este embarazo viene a traer una nueva ilusión a la casa de la familia Suárez, cuyos miembros llevan ya casi cuatro años sufriendo por la extraña desaparición de Yeremi, que fue visto por última vez casi en la misma puerta de la vivienda de sus abuelos, en la localidad grancanaria de Vecindario.

Sin embargo, y a pesar de la alegría por la llegada de una nueva vida a la familia, Ithaisa asegura que su hijo Yeremi sigue siendo su primera prioridad y que todos están esperando con ansia su regreso a casa.

Y es que éstas van a ser las cuartas fiestas navideñas en las que falta el pequeño, que desapareció sin dejar rastro cuando sólo tenía siete años. «Es imposible celebrar una fiesta cuando en nuestros corazones tenemos el vacío tan grande que dejó mi hijo», recalca la joven madre.

Tanto es así que Ithaisa tiene previsto acudir a su trabajo tanto el día 25 como el día 1 de enero. «Son como cualquier otro día para mí», afirma. Sólo el empuje de Aidan, su hijo de cinco años, le anima a celebrar la fiesta de los Reyes Magos con alguna alegría. «Ver la carita de Aidan cuando recibe los regalos nos levanta la moral a todos lo miembros de la familia. Aunque es inevitable pensar dónde y cómo estará mi pequeño Yeremi en estas fechas, hacemos un esfuerzo para que Aidan y el resto de los niños de la casa puedan tener un poco de alegría en estos días tan señalados. Pero cuesta mucho sobreponerse al dolor de no ver a Yeremi correteando con sus juguetes nuevos, como hacía cada mañana de Reyes».

Por fortuna, Ithaisa está bastante recuperada de la depresión en la que se vio sumida hace algunos meses y que la llevó a ser hospitalizada en varias ocasiones. «Estuve bastante mal, pero he remontado y me voy adaptando a la realidad, mientras espero a Yeremi». Seguro que su nuevo retoño le ayudará a seguir adelante con mucha más fuerza.