La nieve llegó a Los Marteles

07/02/2009

La Cumbre grancanaria recibió ayer la visita de la nieve, sobre todo en los puntos situados entre la Caldera de los Marteles y el pico de Las Nieves, donde el manto blanco llegó a alcanzar los seis centímetros de espesor. Desde el mes de febrero del año 2006 no se producía en la parte alta de la Isla el tan esperado fenómeno.

Ya eran varios días amagando con aguanieve, granizo y un intenso frío hasta que, al final, la nieve hizo su aparición a primera hora de la mañana de ayer en la Cumbre grancanaria, despertando el interés general y la curiosidad de miles de canarios que, incluso en la jornada de hoy, enfilarán hacia Los Llanos de la Cruz y el pico de Las Nieves para apreciar lo que queda de un fenómeno que siempre es esperado y muy bien recibido en nuestra Isla.

Según contaba ayer Florencio Santana, cobijado en su puesto de vendedor de chocolate caliente y bocadillos ubicado en el Pico de las Nieves, sobre las seis de la mañana de ayer el aguanieve de los días anteriores cuajó y extendió su manto blanco en las cotas de los 1.700 a los 1.950 metros, alcanzando por el sur hacia las estribaciones de la Caldera de los Marteles, cuyos acuíferos agradecerán esta bendición blanca venida otra vez el mes de febrero.

Para la cumbre

Ni las advertencias de fuertes vientos, ni la granizada que asoló la parte alta de la Isla hasta mediodía de ayer, frenó la avalancha de centenares de canarios que quisieron volver a contemplar y disfrutar del espectáculo de la nieve en la Cumbre. Sobre el mediodía de ayer, la Guardia Civil cortó en la Cruz de Los Llanos el acceso al Pico de las Nieves, porque la calzada estaba llena de nieve y sólo podían circular los tractores quitanieves y los camiones de la empresa Bitumex, encargada de la limpieza de la zona. Esto no arredró a los visitantes que optaron por echarse a caminar y llegar hasta el Pozo de las Nieves, donde el manto blanco superaba los seis centímetros, y al incomparable Mirador del Pico de las Nieves, donde reinaba un frío de mil demonios. Adultos, jóvenes y hasta niños pequeños disfrutaron ayer del repetido milagro de la nieve en la Isla.