La mitad de papas que hace diez años

24/11/2008

La falta de un modelo agrícola y ganadero definido en nuestra región, la rapiña de las multinacionales e intermediarios y la inhibición de los gobernantes, han posibilitado que Canarias, en poco más de una década, haya reducido a la mitad su producción de papas, así como la extensión de suelo dedicado a este cultivo.

En poco más de una década, el agro canario ha visto como se ha pasado de 15.000 hectáreas de papas plantadas a menos de 5.000 y como la producción ha pasado en ese mismo tiempo de un millón de kilos a la mitad, aproximadamente.
El retraso en la llegada de la papa de semilla para la zafra temprana ha vuelto a poner en el tapete de la actualidad la realidad de un sector otrora próspero y de referencia en nuestras Islas y que ahora, con la total impasibilidad de los sucesivos gobiernos autonómicos, está en manos de cuatro multinacionales, con sus correspondientes peones en Canarias, que hacen que, por ejemplo, hasta las papas para arrugar que se consumen en nuestros restaurantes, sean traídas de Reino Unido por las misma multinacionales que monopolizan el negocio de la semilla y que inundan nuestros mercados cuando los agricultores sacan las cosechas que les han proporcionado esas semillas.
Los más viejos de nuestros agricultores recuerdan los tiempos en que la tara de nuestras papas era el consumo interno y las mejores se iban al exterior, fundamentalmente a Inglaterra. Era una papa de calidad, la mjeor según su índice de materia seca, casi un veinte por ciento superior a variedades cultivadas en un clima distinto al nuestro. La situación de oligopoilo ha hecho que la tara de papas inglesas, que antes destinaban para sus cerdos, vengan ahora para ser arrugadas y servidas en hogares y restaurantes.
Las organizaciones agrícolas siguen pidiendo a los gobernantes que definan un modelo agrario que permita que, por ejemplo, el Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA) propicie la creación de semilla de papa canaria que muy bien podría alcanzar la denominación de origen y cortar los abusos que se producen ahora.