La mejoría grupal como obligación

Llega el FC Barcelona Regal al Centro Insular de Deportes en el peor momento para un Gran Canaria 2014 metido de lleno en una crisis de resultados. Después de sufrir tres derrotas consecutivas, sumar se ha convertido en necesidad y obligación para los amarillos.

Óscar Hernández Romano
ÓSCAR HERNÁNDEZ ROMANO

Contará al menos la escuadra claretiana con un CID a reventar para intentar cerrar la herida. Una fiel afición que se agarra al espíritu de hazañas no muy pretéritas para buscar hoy la campanada.

Con el aliento más que asegurado desde la grada, les tocará el turno a los jugadores. Mejorar la imagen y, sobre todo, los dígitos de las últimas tres batallas se convierte en una obligación para intentar superar a uno de los grandes de Europa.

Un Barça que llega con todo su arsenal a la Isla y, por si fuera poco, herido tras caer hace solo tres días ante el Banca Cívica. Para buscarle un punto débil a la escuadra de Pascual, hay que mirar sus números a domicilio. Tres de sus cuatro derrotas han sido lejos de su guarida.

Sin embargo, para romper esa estadística no le queda otra al Granca que mostrar su mejor versión. Esa que le ha costado salir en sus últimos compromisos. Afinar su artillería se ha convertido en su peor pesadilla esta temporada, pero además se ha dejado por el camino últimamente su fortaleza defensiva, esa que hoy se hace más que fundamental para tumbar la calidad anotadora azulgrana (Navarro, Lorbek, Mickeal, Huertas...).

Contará Pedro Martínez con toda su plantilla. Corta o no, lo que está claro que el técnico catalán tendrá que morir con lo que tiene para intentar escaparse de los puestos de descenso.

Sin minutos en Murcia por falta de puesta a punto, según la propia versión de Martínez, Zabian Dowdell vuelve a entrar por tercera vez en la rotación. Un último refuerzo local del que se espera que sume por la causa, tras los chascos de Butler y Tucker.

Mientras el último en llegar se pone al corriente, son los veteranos los que tienen que tirar hoy del carro. Nombres propios como el de Xavi Rey [formado en la cantera azulgana], al que le urge hacer un buen partido para volver a encontrar sus muchas virtudes, esas que brillaron la pasada campaña, pero venidas a menos en la presente.

Pero sobre todo hará falta la fortaleza grupal. La suma en conjunto de un Gran Canaria extremadamente temible en su guarida cuando todos y cada uno de los jugadores aportan por la causa. Un Granca metido de lleno en la lucha por escapar de los puestos de descenso por méritos propios, pero con entidad, orgullo e historia de sobra para plantarle cara a cualquiera que se presente por un Centro Insular lleno hasta la bandera. Incluido el líder de la Liga Endesa.