La medicina zen llega a los animales

25/02/2015

Aplicar la medicina veterinaria desde el punto de vista oriental, dando respuesta y tratamientos donde la medicina occidental no ofrece cura o tiene un difícil pronóstico. Es la medicina zen, que se aplica ya a los animales en Fuerteventura gracias a Veterizen, un proyecto puesto en marcha por la veterinaria Ismena de Santiago.

Mejorar la vida de animales con enfermedades crónicas sin utilizar la química. Es grosso modo el trabajo de la veterinaria Ismena de Santiago, natural de Algorta, en Vizcaya. Vive en Fuerteventura desde hace diez años y hace uno puso en marcha un novedoso proyecto: Veterizen. Se desplaza a domicilio para aplicar la medicina tradicional china a perros, gatos, cabras, vacas y casi a cualquier animal.

La idea es revolucionaria en Fuerteventura y está siendo bien acogida entre los amantes de los animales que quieren mejorar la vida de sus mascotas, pero también entre propietarios de explotaciones ganaderas que, en un momento dado, pueden solicitar este tipo de terapias, por ejemplo, para tratar a una cabra que está coja, que no se levanta o que no quiere comer. Y funciona.

De Santiago advierte de que la medicina zen «no es magia», ya que «hay personas que piensan que con una sesión el animal se cura, pero cada paciente es único y necesita un tratamiento específico». La veterinaria recuerda que la medicina zen es un tipo de conocimiento de origen chino con 8.000 años de antigüedad y que, por tanto, se aplican técnicas «bastante experimentadas» que ofrecen la opción de «tratar a los animales de modo más natural e integrador».

Entre las técnicas que se aplican destacan una tan popular como la acupuntura y otra parecida a la anterior, pero menos conocida: la electroacupuntura, que consiste en emitir descargas eléctricas de baja frecuencia; otra variante es la dígitopuntura, que en vez de con agujas se realiza con los dedos. También aplica la terapia herbal, basada en mezclar polvos y raíces de plantas que se administran a los animales; y la terapia de alimentación, que, como si de personas se tratara, apuesta por una dieta adaptada al organismo de cada animal. Otra técnica llamativa es la moxibustión, que consiste en aproximar a la piel el humo de una especie de puro elaborado con variedad de plantas.

Resultados sorprendentes. Normalmente, explica Ismena De Santiago, la gente recurre a la medicina zen «cuando está desesperada» y no sabe qué hacer con sus mascotas, esto es, ante problemas para los que la medicina más convencional no aporta soluciones. Las técnicas de la medicina zen llegan a tener resultados sorprendentes en casos de animales que, por un accidente u otras razones, pierden la capacidad de moverse con normalidad:«En animales paralíticos, siempre que no haya pasado mucho tiempo desde la lesión y que no se haya producido sección medular completa, se puede recuperar incluso más del 50% de movilidad», explica la veterinaria.