La mayor tromba en 22 años

Hacía veintidós años que Las Palmas de Gran Canaria no se enfrentaba a una tromba como la que cayó en la zona de La Paterna. Fue el 16 de febrero de 1989 cuando Gerardo Montesdeoca, fotógrafo de CANARIAS7, tomaba la espectacular imagen de un hombre en el túnel de Bravo Murillo con el agua a la altura del pecho y su coche casi inundado en la totalidad. En aquella ocasión, de acuerdo con los datos del geógrafo Pablo Máyer, se recogieron 117,5 litros, casi diez litros más que los del pasado domingo en la zona alta de la ciudad, donde se alcanzaron los 108,2 litros.


Las consecuencias entonces fueron mucho más graves que en la actualidad. Prácticamente toda la ciudad baja quedó anegada y los niños no fueron a los colegios. Sin embargo, ayer la ciudad respondió mejor que en otros momentos, como asegura el concejal de Ordenación del Territorio del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Néstor Hernández. «Hace cuatro años, las consecuencias hubieran sido peores», sentenció.


En todo caso, una tromba como la del domingo no pasa inadvertida y prueba de ello es que veintitrés barrios se vieron afectados con cortes de vías, desprendimientos de laderas o caídas de muros.


De la magnitud de la lluvia dan fe también los registros del Cabildo de Gran Canaria, que fijan en 220,9 litros la cantidad recogida por el pluviómetro del Jardín Canario en dos días.


El máximo en la ciudad siguen siendo los 128,4 litros caídos el 22 de noviembre de 1954, según Pablo Máyer.