La madre de la niña de Tuenti: «La foto la ha matado en vida»

18/11/2010

«La han matado en vida, le han robado la adolescencia; no sale ni a tirar la basura». La madre de la niña sometida a escarnio en Tuenti explica como fue la odisea de la menor desde que denunciaron el caso hasta que lograron la condena al padre del menor que colgó la foto insultante.

Luisa –es un nombre ficticio– asegura que si por ella fuera daría la cara hasta el final, pero considera que debe de tener mucho cuidado en preservar su anonimato para que –«sería el colmo», apunta– no se consiga identificar a su hija de nuevo. 


Luisa es la madre de la niña de 15 años que sufrió el escarnio público cuando una foto suya en paños menores  –que al parecer le cogieron sin permiso– fue publicada en la red social de adolescentes Tuenti sobre un texto «cruel, ofensivo, vejatorio, insultante y denigrante».


El entrecomillado no son valoraciones de Luisa,   sino definiciones firmadas por el magistrado Cosme López en la sentencia que condena al padre del menor que colgó la foto a indemnizar a la niña con 5.000 euros. La noticia sobre la condena, publicada en exclusiva por CANARIAS7, están dando la vuelta a España en estos días a través de decenas de medios que siguen el caso. 


Afirma Luisa que no sabe cómo salió la foto del entorno de su hija. «Los niños se sacan fotos en casa, fue hace años, cuando tenía 15, sale con los brackets puestos y está tapada, en ropa interior pero tapada en la cama. Las niñas se pasan fotos entre ellas, se la pudo pasar en una cámara a una supuesta amiga ... lo fuerte no es la foto, en la que no se ve nada malo, sino lo que dicen de ella en el Tuenti esos chicos, la ponen de puta para arriba, y eso fue lo que la destrozó».


Ocurrió en octubre de 2008. La foto llegó a manos de un joven –entonces menor de edad– de Arucas –la protagonista de esta historia vive en otra ciudad de la Isla–  que la colgó en su perfil de Tuenti con un texto ofensivo. Sus amigos agregaron latiguillos aún más hirientes. Una bola de nieve. «A mí me lo contó alguien, y yo, que no sabía ni lo que era Tuenti,  se lo dije a ella, mira, pasa ésto, explícame cómo es eso del Tuenti, y la niña se vino abajo, desde entonces no ha levantado cabeza», relata la madre.


Luisa no es una mujer que se arredre. Acudió a la policía, a la comisaría más cercana a su puesto de trabajo, se puso en contacto con un abogado que conocía, Alfonso Dávila. La policía dio con la IP del ordenador desde donde se había colgado la foto, incluso un agente de paisano fue a ver al usuario del PC a su instituto. «Llevamos el asunto a la Fiscalia de Menores, pero lo archivaron porque consideraron que era una chiquillada, mira lo que ha supuesto la chiquillada, que estamos todos hechos polvo», expone Laura.


«Alfonso [el abogado] fue el que dijo que eso no se quedaba ahí y planteó la demanda civil», relata Laura.
Mientras, la niña se tuvo que ir de su colegio de toda la vida porque se mofaban de ella. La matricularon en un instituto, y todo fue a mejor hasta que un día alguien la señaló como la famosa niña de Tuenti. Otra vez las burlas. Perdió el curso, dejó de ir a clase. Ahora está en un tercer colegio, el tercero en dos años, lejos de su ciudad natal. Según los psicólogos, con la personalidad destrozada. Tiene agorafobia, ataques de pánico. No sale ni a por el pan.