La isla tiene 5.527 habitantes más pese a la escalada del paro

26/08/2013

La creación de empleo no ha salido del coma, pero aún hay foráneos que confían en un horizonte de futuro en Fuerteventura. Son los que siguen viniendo dispuestos a quedarse. El motivo es un misterio, a tenor de unas cifras de paro que ponen los pelos de punta a cualquier espíritu sensato.

Las cosas no son siempre tan obvias y simples como pueden parecer a primera vista. Los que pensaban, y seguramente que eran muchos, que, como consecuencia de la crisis económica y la falta de oportunidades laborales en la isla, Fuerteventura llevaba años despoblándose, tienen que saber que estaban completamente equivocados.

Que las calles están vacías, que no hay gente en las tiendas ni en los restaurantes o que, incluso, algunas discotecas antaño muy concurridas han tenido que cerrar plantas enteras por falta de clientes, no importa. Fuerteventura cuenta en la actualidad con cinco millares y medio de habitantes más que al inicio de la crisis económica. Y, a tenor de los padrones municipales de los seis ayuntamientos majoreros, parece que la tendencia ascendente continúa. ¿Que de dónde sale tanta gente ante tal panorama desalentador en el mercado de trabajo insular? ¿Quién sabe? Eso ya forma parte del campo de la especulación colectiva. Pero los números son públicos y no engañan. Son los que son.

Según las últimas tablas publicadas por el Instituto Canario de Estadística (ISTAC), a partir de los datos recopilados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), entre  el 1 de enero de 2008 y el 1 de enero de 2012, periodo que coincide con los primeros cuatro años de una crisis que  hoy más bien podría denominarse depresión económica, la población de la isla majorera pasó de 100.929 a 106.456 habitantes, esto es, 5.527 almas más que se empadronaron en alguno de los seis ayuntamientos de Fuerteventura. De momento no se han publicado datos oficiales más recientes, si bien nada hace presagiar que en el último año y medio se haya producido un cambio de tendencia significativo. 

De modo que el número de habitantes sigue creciendo, año tras año, a un ritmo quizás menos moderado de lo esperado, dadas unas circunstancias económicas que mantienen al 30% de la población activa desempleada, esto es, aproximadamente unas 13.000 personas. De 2008 a 2012 el municipio que más creció fue el de La Oliva, con 2.725 habitantes. Antigua, con 1.457 personas más, ocupó la segunda posición del ranking, y Puerto del Rosario, con 992, la tercera. La población de Pájara se incrementó en 217 personas, la de Betancuria en 90 y la de Tuineje en 46.

Comparando solo los números de los dos últimos años sobre los que hay datos oficiales (1 de enero del año 2011 y 1 de enero de 2012), se observa que, apenas en doce meses, la población de toda la isla de Fuerteventura se incrementó en 2.384 personas. En ese tiempo, salvo Pájara, que perdió 65 habitantes, y Betancuria, que decreció en otros 34, los cuatro municipios restantes aumentaron sus respectivas poblaciones: La Oliva con 1.126 empadronados más, Puerto del Rosario con 621, Antigua con 572 y Tuineje con 164. 

Explosión demográfica.  La explosión demográfica experimentada por la isla de Fuerteventura se muestra aún más significativa si se compara entre otras dos fechas: el 1 de enero del año 2000 y el mismo día de 2012. En esos doce años la población se incrementó un 43,6%, pasando de 60.124 habitantes a 106.456. Es decir, la población majorera  aumento nada más y nada menos que en 46.332 personas en poco más de una década. 

Los años dorados del cemento y la construcción asociados al turismo pasaron y nadie sabe si volverán algún día. En los últimos treinta años Fuerteventura ha doblado su población, pasando de ser una isla que rondaba los 40.000 habitantes en los ochenta a rebosar los 100.000 hoy.  Y eso sin contar la población flotante y los turistas. Hoy, por ejemplo, La Maxorata tiene más habitantes que La Palma (85.468 habitantes a 1 de enero de 2012) y, sin embargo, menor representación en número de diputados en el Parlamento de Canarias. Los majoreros siguen eligiendo a siete representantes y los palmeros a ocho.