La incidencia de la tuberculosis en inmigrantes es menor en Canarias que en el resto de España

24/03/2008

La incidencia de la tuberculosis en la población inmigrante de Canarias es menor que en el resto de España, pero aumentará en los próximos tres o cuatro años por las condiciones de hacinamiento y de pobreza en que viven estas personas, afirmó hoy el neumólogo José Antonio Caminero.

El especialista desvinculó, sin embargo, esta enfermedad infecciosa de la inmigración irregular, pues aseguró que en los inmigrantes que llegan a las islas en cayucos se ha detectado "cero" casos y que el problema radica en las condiciones insalubres en las que viven aquí.

Las personas que viajan desde µfrica a las islas en cayucos o pateras son jóvenes y sanos, aseveró Caminero, que es coordinador de las actividades programadas para este año por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica para combatir esta enfermad. Caminero detalló que cada año se detectan en Canarias unos 500 casos de tuberculosis, de los que entre un 15 y un 20 por ciento afecta a inmigrantes frente al 40 por ciento del resto de España, con motivo de la rueda de prensa que ofreció por ser hoy Día Mundial de la Tuberculosis.

Informó de que la Dirección de Salud Pública del Gobierno canario carece de un estudio sobre la prevalencia de la tuberculosis en Canarias, pero que por los trabajos que llevan a cabo los dos hospitales de referencia de la provincia de Las Palmas, el Doctor Negrín y el Insular, los focos están localizados en barrios de Gran Canaria como La Isleta y Schamman, donde la gente vive hacinada.

La población comprendida entre los 30 y los 60 años, así como las personas mayores de 80 años que sufrieron esta enfermedad en algún momento de su vida y se les reactiva son las más propensas a desarrollarla, explicó Caminero, quien insistió sobre todo en que se trata de una patología asociada a la pobreza y que por ello a los políticos les preocupa "poco".

La tuberculosis se cura en un plazo mínimo de seis meses con un tratamiento adecuado, el problema es que muchos pacientes lo incumplen, sobre todo los jóvenes, pues al transcurrir un mes y medio se sienten bien y suspenden la medicación, con lo que pueden recaer y convertirse de nuevo en un foco de contagio, señaló.

Subrayó que es fundamental desarrollar un trabajo de detección precoz, así como llevar un control de los pacientes y apuntó que sería conveniente un examen médico de las personas que presenten continuos accesos de tos durante más de quince días. Caminero consideró importante el hecho de que el Gobierno central halla aprobado recientemente un plan nacional para su aplicación en todas las comunidades autónomas, pues muchas carecen de programas de actuación o si lo tienen no lo cumplen, como es el caso de Canarias.

Indicó que la Organización Mundial de la Salud (OMS), que celebra desde 1982 el día mundial de la tuberculosis, trata de llamar la atención cada año sobre el problema de salud que aún representa esta vieja enfermedad y para favorecer su control. El lema de la OMS para este año es "Yo puedo frenar la tuberculosis", en una clara alusión a que todos podemos hacer bastante en la lucha contra esta enfermedad, según una nota facilitada por el Colegio Oficial de Médicos de Las Palmas.

En este sentido, se recomiendan mayores inversiones, investigaciones y actuaciones para prevenir y controlar esta enfermedad, ya que con actuaciones diligentes y recursos suficientes se podría eliminar. Según Caminero, con una vacuna "cien por cien eficaz" se podría erradicar la tuberculosis, pues mejorar las condiciones sociales de la población, que sería otra de las formas de combatirla, "es un sueño".

La tuberculosis es una de las tres enfermedades infecciosas que más matan, junto con el sida y la malaria, y se estima que existen en el mundo más de 16 millones de enfermos y que cada año mueren cerca de 2 millones, de los cuales 15 o 20 fallecen en las islas. En Canarias la tasa de afectados es de alrededor de 25 casos nuevos anuales por cada 100.000 habitantes, cifra cercana a la del resto de España, pero bastante más elevada a la del resto de la Europa Occidental.