La grabación a Interior agita el fin de campaña

Loreto Gutiérrez
LORETO GUTIÉRREZ

La filtración de una grabación en la que el ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, pide al director de la Oficina Antifraude de Cataluña que busque asuntos turbios de los líderes de ERC y CDC, ha reventado la campaña. Mariano Rajoy respalda a su ministro, que dice sentirse «víctima de un atropello».

A cuatro días de las elecciones, la difusión de unas escuchas al ministro de Interior en funciones ha puesto patas arriba la campaña electoral y ha cambiado el ritmo a la recta final del 26J. En las grabaciones a las que ha accedido el diario Público, realizadas en el despacho del ministro en octubre de 2014, Fernández Díaz y el responsable de la Oficina Antifraude de Cataluña, Daniel de Alfonso, mantienen una conversación en la que el primero sugiere investigar a los líderes de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y Convergencia Democrática de Catalunya (CDC) a fin de buscar algún asunto turbio con el que desprestigiarlos, en el marco del referéndum soberanista que pretendían celebrar el 9 de noviembre. En un segundo encuentro, en el que ambos revisan las investigaciones abiertas, el ministro hace saber a De Alfonso que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, está al tanto y avala la iniciativa contra los partidos que defienden el proceso de independencia. Las investigaciones finalmente no fructificaron. Como reacción a la salida a la luz de sus conversaciones, Fernández Díaz ha asegurado que no piensa dimitir porque entra dentro de sus funciones colaborar con otras instituciones del Estado para perseguir el fraude y la corrupción, y ha señalado que se siente víctima de un atropello. «Los que ven una conspiración en una reunión absolutamente normal deberían mirarse en el espejo», señaló, «porque la verdadera conspiración es publicar una conversación de hace dos años por fascículos y sesgada, destinada a hacer daño a pocos días de las elecciones», añadió. Por su parte, el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, ha quitado hierro a la situación y ha respaldado el comportamiento de su ministro. «Son dos personas que hablan sobre el ámbito de sus competencias y nada más», señaló en una primera valoración durante una entrevista radiofónica. Respecto a su grado de conocimiento sobre la intención de investigar a líderes catalanes, Rajoy negó que estuviera al tanto, como afirma Fernández Díaz en la grabación, y asegura haberse enterado cuando se han publicado en la prensa. «No conozco las conversaciones», ha dicho, «no sabía quién era el director de la oficina antifraude, ni siquiera sabía que existía ese cargo». Más tarde, tras participar en un acto electoral en Palma de Mallorca, el líder del PP y candidato a la Presidencia insistió en su defensa de Fernández Díaz y atribuyó la filtración de la grabación a intereses electoralistas. «Siempre hay gente con ganas de organizar un problema donde no existe», señaló, «y como estamos a cuatro días de las elecciones hay quien intenta aprovecharse para pescar en río revuelto e intentar perjudicarnos», añadió.