La flor del almendro vino y se va con prisas

La ruta del almendro en flor, que recorre los municipios de Artenara y Tejeda, cambia de fecha en este año. El que desee ver el paisaje con estos árboles de flor efímera tendrá que darse prisa porque «no durarán un mes». Hoy se celebra otra edición del Mercadillo Agrícola y Artesanal de Artenara.

Después de tanta fiesta navideñas llena de ambientes cargados, con largas colas en tiendas y en calles, qué mejor forma de cambiar de aires que trasladándonos a las alturas de la isla de Gran Canaria. La libertad está a tan solo una hora de la ciudad y a media hora de Teror y la ofrecen los municipios de Tejeda y Artenara. Sus productos locales de primera calidad, galardonados con premios insulares,  siempre son exclusivos porque «no tenemos producción para llevarlo fuera, así que el que quiera disfrutarlo tiene que venir aquí», explicó Octavio Montesdeoca, responsable de Turismo en Artenara.

Las tradicionales fiestas del Almendro en Flor, originarias de Tejeda, se quedarán sin el típico paisaje blanco, rosa y lila debido a la maduración temprana de las almendras, que deja regueros de estos árboles ya grises. La fiesta será a principios de febrero.

Hoy se celebra otra edición del Mercado Agrícola y Artesanal de Artenara, que tiene lugar el segundo domingo de cada mes y que, como en cada ocasión, tendrá el detalle de repartir a todo el que vaya roscas de las piñas del lugar. Siempre hacen «asaderos de castañas, tortitas de carnaval o degustación de vinos», explicó Samuel González, concejal de Cultura y Mercado de Artenara sobre este mercadillo. Desde el Ayuntamiento desean que vuelva la afluencia de visitantes, «dinamizar el mercadillo y el pueblo, darles un aliciente a la gente para que venga a visitarnos», acentuó.

La exclusividad de productos es un buen motivo para venir hasta aquí. Algunos de los mejores caldos de la Isla tienen su denominación de origen en Artenara, como los vinos de las Bodegas Volcán, Agala o el Vega de Acusa. También como remedio casero se utiliza en este pueblo «el hidromiel, que se toma de forma medicinal», contó Juana Teresa Gil, más conocida como Juanate, responsable de Arte Graia, una pequeña tienda repleta de productos locales exclusivos. «Mi tío Pepe Hernández fue uno de los apicultores pioneros de Artenara», relata Gil. El año pasado, la miel de Artenara fue galardonada como la mejor de toda Gran Canaria. Paco Díaz es su apicultor y ganador del primer premio y, sobre su secreto, Juanate dice que «cuida a sus abejas, les da manzanas, las mima».

De los almendros.

Lo bueno de que la gran mayoría de almendros estén maduros es que se pueden probar y adquirir los productos que se fabrican a partir de la almendra. El aceite de almendras, dedicado al cuidado y regeneración de la piel, se extrae de forma tradicional con la tralla. Una vez picadas las almendras y calentadas al fuego, se envuelven en un paño, preferiblemente de lino, y se apisonan con la tralla dejando un cubo debajo del aparato. Con esa presión y el calor, las almendras desprenden, casi por arte de magia, toda su esencia en aceite.

También es muy visitada la dulcería El Nublo, en el pueblo de Tejeda, que vende lo más fresco y sí se puede permitir exportar a otras partes de la Isla sus galletas, dulces y mazapanes.