La deconstrucción que se inicia con Ruymán

David Ojeda
DAVID OJEDA

Ruymán y Juanito Rodríguez se sentaron y conversaron. En principio, por aquel entonces, el club contaba con el zurdo para la próxima temporada y el asesor y máximo responsable de la parcela deportiva le trasladaba una propuesta económica y deportiva, a la que el lateral todavía no ha dado respuesta.

Sin embargo, sin que mediaran plazos ni imposiciones, Miguel Ángel Ramírez se explaya en los micrófonos de la Cadena SER semanas atrás para decir que el futbolista ha subido sus exigencias económicas y que estas se encuentran lejos de las posibilidades económicas que puede soportar la entidad.

El futbolista niega la mayor. Otras personas de la estructura del club reconocen que eso no es cierto. Es más, en la estrategia negociadora de la entidad se previa, cuando el canterano trajera una respuesta en firme, decirle que el contexto económico en el que el club se encuentra no pueden mantener la propuesta en los mismos términos económicos que le había trasladado Juanito en el primer contacto.

Cinco jugadores agotan su contrato con Las Palmas el 30 de junio. Y ninguno tiene garantizada su continuidad en el club, a pesar de que en algunos casos, como en el de Javi Guerrero, se haya pactado verbalmente la permanencia en el equipo. Es más, con Víctor Laguardia recuperado por el Real Zaragoza la próxima campaña, y con Pedro Vega agotando sus días de amarillo, parece complicado que alguno de ellos sigan de amarillo.

Hay nombres bajo sospecha. Señalados por Juan Manuel Rodríguez en la intimidad y por Miguel Ángel Ramírez ante los focos por su supuesta falta de implicación en el tramo final de la temporada. Alguno de ellos con contrato y ya amenazados con el despido por el presidente.

En el caso concreto de Ruymán no hay dudas de su compromiso. Sin embargo, en los parámetros deportivos con los que se trabaja en el club ha perdido ascendente y credibilidad, y hoy se genera una duda muy razonada sobre su continuidad en el club el próximo curso.