La crisis obliga a revisar el plan de competitividad del Cabildo

El acuerdo suscrito en 2008 por el Cabildo, agentes económicos y sociales para impulsar medidas para mejorar la competitividad de Gran Canaria sigue siendo válido, pero sus programas de actuación han de ser revisados a la luz de la crisis. Ayer se analizó el grado de cumplimiento.

CANARIAS7 / EUROPA PRESS

El objetivo marcado ayer, según explicó el vicepresidente primero del Cabildo, Román Rodríguez, es contar en el primer trimestre de 2011 con una revisión y adaptación a las nuevas circunstancias del Acuerdo de Impulso de Medidas para Mejorar la Competitividad de Gran Canaria, suscrito en diciembre de 2008. Dicho acuerdo fue sellado por el Cabildo, la Sociedad de Promoción Económica, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, la Zona Especial, Puertos de Las Palmas, la Confederación de Empresarios, la Cámara de Comercio, Comisiones Obreras y la Unión General de Trabajadores.

De las 29 acciones contempladas inicialmente, cuatro tienen un alto nivel de desarrollo para el futuro de la isla, 16 tienen un nivel de implantación intermedio y nueve tienen un grado de avance bajo. Entre las cuatro más avanzadas destaca la ampliación de las infraestructuras portuarias, la mejora de la infraestructura de la red de telecomunicaciones de la isla, la promoción de instrumentos para la financiación de actividades innovadoras y crecimiento empresarial y el desarrollo de un programa intensivo de emprendeduría y desarrollo de actividades tecnológicas.

Las 16 en desarrollo incluyen la creación de nuevas rutas aéreas; la ampliación del edificio terminal del aeropuerto; la aprobación definitiva de los planes territoriales y especiales con vinculación al desarrollo de actividades productivas; el impulso a la Fundación Parque Científico Tecnológico.

Las 9 actuaciones con grado de avance bajo son la aprobación definitiva de la adaptación plena de los planes de ordenación urbana de los municipios con mayor impacto en el desarrollo de nuevas actividades empresariales; y el desarrollo de operaciones piloto público-privadas de acondicionamiento de polígonos o parques empresariales. A eso se suma la parálisis en el impulso de un programa de rehabilitación integral de los complejos alojativos, entre otras carencias.