La crisis de los 40, con humor y mala baba en el cómic "Cuarentón"

EFE

La tripa se hincha, crece la papada, el pecho se cae y surgen varices. Llegar a los 40 años no es fácil para nadie y el autor estadounidense Joe Ollman lo sabe y lo retrata con humor y mala baba en su cómic "Cuarentón", una obra que ediciones La Cúpula acaba de lanzar en España.

El protagonista es John, casi un "alter ego" del autor, que debe afrontar la crisis de los 40 en unas circunstancias difíciles, o eso es lo que el personaje cree. Y es que ha vuelto a ser padre con su nueva esposa, mucho más joven que él, lo que, entre otras cuestiones, le hace a John ser consciente de su propia decadencia física.

Su estado de ánimo se altera, aumenta su agresividad y empieza a olvidar cosas, lo que acaba poniendo en peligro su trabajo. Por ello, tendrá que aceptar a regañadientes que está padeciendo la temida crisis.

John aliviará el estrés con un encaprichamiento por la guapa Sherri Smalls, una intérprete infantil que canta en varios DVD de su hijo pequeño. Y lo que parecía una atracción inofensiva, hará peligrar su matrimonio cuando ambos tengan la oportunidad de conocerse.

A través de este personaje, Ollman se sincera y muestra sin tapujos parte de lo que él mismo experimentó al enfrentarse a tan temida edad, y es que, como señala en una entrevista con Efe, se considera "una persona abierta", a la que no le preocupa "mostrar y discutir sentimientos" que son de carácter "universal".

"John es un hombre que se queja por todo; por la edad, por su trabajo, por su esposa más joven...", cuenta el autor, quien cree que, durante el desarrollo de esta historia, el protagonista "aprenderá unas pocas lecciones y se dará cuenta de que es más afortunado de lo que piensa". En este sentido, añade que John "es propenso a la negatividad" y el personaje ve "las cosas peor de lo que realmente son".

El autor reconoce que John está "totalmente inspirado" en sí mismo en aquel momento de su vida, no solo en la situación personal -él también se volvió a casar a los 40-, sino incluso en la apariencia física, como puede comprobarse en las viñetas. Así, el protagonista es Ollman, aunque "con algunas exageraciones en el comportamiento y un romance ficticio, añadido para animar la narración".

Pero esta novela "optimista", según su autor, no se centra solo en John, sino que también sigue de forma paralela las peripecias de Sherri, quien está a punto de firmar un importante contrato televisivo.

Como cuenta Ollman, Sherri también atraviesa una crisis porque, a pesar de su éxito como intérprete infantil, "ella hubiera deseado triunfar como cantante para adultos". Asimismo, "está sola y desesperada por hallar un compañero y su soledad le hará caer en relaciones imprudentes", explica Ollman.

El historietista cree que la crisis de los cuarenta "tiene lugar cuando una persona comprende que es mortal y va a morir". Algunos "simplemente lo superan" y otros "se compran un deportivo o se hacen un 'lifting' facial" y tratan de "aparentar que nada de eso está ocurriendo", explica. Por último, están aquellos que, "como John, se obsesionan y entran en una profunda y secreta depresión", según el autor.

Ollman está convencido de que la edad es "totalmente un estado de ánimo" y es que ha conocido a "gente mucho más vieja" que él, quienes "a su edad ríen y se mantienen completamente positivos", algo que no entiende cómo son capaces de hacerlo.

Y es que, como explica el autor, su cuerpo "actualmente se está averiando", como prueban el hecho de levantarse "muchas mañanas dolorido sin haber hecho nada la noche anterior" o el resultar "derrotado en un carrera por un niño de seis años" como su hijo, lo que considera "traumático".

Sin embargo, Ollman admite que "el asunto de la mortalidad" no le preocupa "demasiado", es algo que ya ha "aceptado", y en este momento lo que de verdad le importa es "tener más trabajo hecho y acabar más libros".

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