La crisis acaba con Panificadora Domingo y deja 40 empleos en la calle

La crisis se ha llevado por delante a una de las empresas familiares canarias con más arraigo en la Comunidad. Panificadora Domnigo cerró a finales de enero sus puertas, tras 45 años de vida, asediada por la caída de la demanda, la presión de las marcas blancas y la negativa de la banca a refinanciar su deuda. Se pierden así 40 puestos de trabajo.

José Miguel Pérez
JOSÉ MIGUEL PÉREZ

Panificadora Domingo se vio obligada a apagar para siempre sus hornos el pasado 31 de enero, tras dos años de lucha intentando sobrevivir a una crisis económica letal. No pudo ser. La caída del consumo local, la durísima competencia de las marcas blancas, y el veto de una importante cadena de distribución alimentaria, habían provocado el descenso lento pero imparable de las ventas: en los dos últimos años, la producción de la empresa familiar cayó un 35%.

Esta prestigiosa marca, convertida con el paso de los años en toda una seña de identidad de Canarias, llegó a emplear, antes de la depresión económica, 200 toneladas de harina mensuales en la elaboración de su pan de molde, tostado y rallado. Pero el descenso de la demanda había reducido por último a 90 toneladas la utilización la materia prima necesaria para cubrir unos pedidos cada vez más reducidos, según explicó ayer el gerente de la empresa, Domingo Navarro.

La consecuente caída de la facturación provocó que comenzaran a surgir «algunas deudas», entre ellas, a la Seguridad Social. Hacienda comenzó a embargar los pagos de los clientes que cumplían con la panificadora, con lo que se bloqueó definitivamente la facturación, y dejaron sin capacidad de maniobra a esta industria para afrontar a su vez el pago a sus clientes y trabajadores.

La estocada definitiva llegó con la negativa de las entidades bancarias a refinanciar la deuda de la empresa: «Nos dieron la espalda». La empresa, en concurso de acreedores, ya ha llegado a un acuerdo con los 40 trabajadores de la empresa que se quedan sin empleo, y que están tramitando sus papeles para que puedan acceder a la correspondiente prestación social.

La familia lo intentó todo

Los propietarios de la empresa familiar Panificadora Domingo hicieron todo lo que estuvo en sus manos para evitar su cierre y el despido de sus 40 trabajadores, incluso «hipotecando sus propias viviendas», según fuentes de la empresa. La industria, ubicada en Las Torres, contaba con 2.000 metros cuadrados de instalaciones con capacidad para producir mil kilos de productos por hora.