La arena garantiza Las Canteras

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA

La acumulación de arena en Las Canteras no es un riesgo. Es una garantía de supervivencia. Los científicos que han realizado el estudio de la playa concluyen que lo mejor para el medio es no tocar la rada. Y ello porque, entre otros motivos, aún se desconoce si el sistema podrá seguir aportando arena en los próximos años. Los sistemas dunares están en franco retroceso en toda Canarias: Famara y El Jable, que en 1907 tenían dunas de 30 metros de altura, ya no reciben nuevas aportaciones de arena; en Corralejo han desaparecido las dunas desde la línea de hoteles hacia el norte; Jandía ha perdido unos 300 metros de amplitud de playa en 40 años; y en Maspalomas las dunas son cada vez más pequeñas. Si a esto se une la posibilidad de una erosión todavía más acentuada en las próximas décadas como consecuencia del aumento del nivel del mar por el calentamiento global, la acumulación de arena de Las Canteras deja de ser una amenaza y se convierte en una garantía de supervivencia. Desde este escenario, el doctor en Ciencias del Mar de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Ignacio Alonso Bilbao, plantea en su informe final sobre Las Canteras que la mejor decisión que se puede adoptar es no extraer arena. Máxime cuando aún no se tienen datos de la capacidad que tiene el sistema para generar nuevas aportaciones, esto es, que se desconoce cuánto tiempo más se va a generar arena. De ahí el llamamiento a la prudencia que hace la concejala de Ciudad de Mar, Mimi González, puesto que se podría estar en la situación de que se estaría quitando arena a un entorno que podría no estar produciéndola, con lo que el daño de la retirada sería mucho mayor que la acumulación.

Zona privilegiada. «La playa de Las Canteras es una privilegiada», resume Alonso Bilbao, porque rompe con la tendencia a la desaparición que afecta al resto del Archipiélago. «El ecosistema no está en peligro ni pide la extracción», concluye. En este sentido, se resta importancia a la acumulación de la arena. «¿Cuál es el problema?», se pregunta el profesor de Ciencias del Mar que lleva años estudiando la evolución de Las Canteras, «¿que ahora tienes un escalón menos para bajar a la playa?». Para él, «no existe ningún fundamento riguroso ambiental, social o económico que justifique la extracción de la arena». En este sentido, la posición ideal iría incluso en la línea de no hacer trasvases dentro del mismo sistema, con lo que la superficie de playa crecería en torno a medio metro por año en el arco norte de Las Canteras, esto es, entre La Puntilla y Playa Chica. En cambio, La Cícer seguiría cambiando de manera cíclica y natural: con piedras en invierno y arena en verano.