Kaoru, una espectacular belleza

LOURDES BERMEJO

La joven Kaoru Guadalupe no deja a nadie impasible a su llegada al Arrecife Gran Hotel, ataviada con su banda y corona de reina de las fiestas de San Ginés. A pesar de estar considerado un segundo premio en el certamen de Miss Arrecife, que se celebró el pasado sábado, parece claro que la elegante figura y los ojos verdes de esta reina de la belleza serán su visado al mundo de la moda y de la interpretación.

Kaoru, a pesar de sus 18 años, también sorprende con su conversación, alejada de los clichés que, a veces injustamente, se cuelgan a las participantes en estos certámenes. «De momento tengo que hacer dos años de Bachillerato por Ciencias, ya que perdí algunas convocatorias porque trabajé mucho el año pasado en desfiles y otros trabajos, pero espero poder llegar a Madrid y alternar mi carrera de Fisioterapia con alguna agencia de modelos», explica.

El modisto lanzaroteño Oswaldo Machín la ha convertido en una de sus musas y ella está convencida de poder hacerse un hueco, no sólo en la pasarela, sino en la interpretación, un don que asegura haber tenido desde siempre y que le ayuda a crear registros en las sesiones de fotos. «No tengo una referencia clara en alguna maniquí conocida porque la verdad me interesa crear mi propia personalidad ante las cámaras, y dar la imagen que en cada momento se me pida». Su paso por el certamen de Miss Arrecife tuvo grandes momentos de alegría, como cuando fue elegida Miss Fotogenia por los profesionales gráficos de los medios de comunicación, pero también algunos malos tragos.

«Cuando leíamos ciertos comentarios de los chats algunas de nosotras estuvimos a punto de abandonar, aunque al final mi madre nos animó». Nazaret Melgarejo, la madre de Kaoru, es la primera admiradora de su hija y recuerda la coincidencia de que ambas concurrieran con la misma edad al certamen, en su caso cuando aún era el de Miss Lanzarote. Nazaret parece vivir la experiencia con la misma pasión que la propia reina de las fiestas.

«Sé que ha de estudiar y asegurarse una carrera, pero también creo que tiene posibilidades de llegar a algo en el mundillo que le gusta y que la oportunidad pasará en muy pocos años». Kaoru tiene en su familia y en su novio sus mejores apoyos para progresar en una carrera «que es muy dura y competitiva», según sus propias palabras, algo que no parece ir con su carácter. «Kaoru es muy buena compañera», asegura Nazaret, aunque la Reina nos pide humildemente que no publiquemos «todo lo que dice mi madre sobre mí».

La joven arrecifeña que desde que tenía tres años se calzaba zapatos de tacón que nunca la han abandonado, será la encargada de representar a Lanzarote en el concurso de Linda de Canarias, otro trampolín en el que ya triunfó el pasado año otra lanzaroteña, Tamara Ramón. Kaoru desea despegar y asegura que la isla «es una buenísima cantera, pero hay que irse al sitio donde realmente ocurren las cosas».