Juan Romero Pi: «López Aguilar, 'el Breve', es un botarate político»

El PSC pierde a uno de sus militantes históricos, Juan Romero Pi, que abandona el PSC repitiendo las acusaciones que desde fuera del PSC se han vertido contra su actual líder , López Aguilar, al que acusa de dar un trato vejatorio al resto de los legítimos representantes politicos.

Supongo que me puedo dirigir a usted como la primera víctima visible de Juan Fernando López Aguilar...

Algunos en el partido me han dicho que soy la primera víctima mediática, pero ha habido otras que tan mediáticas.

Fue el programa electoral lo que le hizo caer en desgracia. Pero hay que reconocer que la copia de las medidas de Ciutadans y su presentación pública por Juan Fernando López Aguilar fue muy grave...

El proceso de elaboración del programa fue complejo y muy accidentado. Hacia finales de marzo de 2007 el programa electoral todavía no estaba preparado y esto generaba mucha tensión en el candidato, que venía a las Islas los fines de semana a prender la mecha de una bomba que luego nos explotaba a nosotros la semana siguiente, como muchas veces le dije a Hernández Spínola. Era una situación de mucha tensión y mucho nerviosismo y en ese proceso Hernández Spínola me pidió que preparara un resumen de un programa electoral que aún no existía. Así que optó por que se preparan una serie de medidas de gobierno . Entre los documentos que utilice estaba lo de Ciutadans. A principos de abril me fuí de viaje y entonces fue cuando, dado que López Aguilar quería tener una entrevista con los directores de los medios, alguien tuvo la feliz ocurrencia -creo que fue David Giménez Gluck- de entregarle el documento de Ciutadans sin consultarme ni a mí ni a nadie. El tres de abril yo estaba en Alemania con mi familia y me llamó muy excitado López Aguilar. No le pude responder porque yo no le había entregado nada. No me volvieron a llamar ni él ni Hernández Spínola.

De su relato infiero que lo ocurrido fue producto de la entrada de López Aguilar en el PSOE canario como elefante en una cacharrería...

Por una parte eso y por otra que López Aguilar es un botarate político. Un señor que no tiene ideas claras de lo que había que hacer en Canarias, que venía totalmente forzado aquí, a una realidad que él desconocía y, pues lógicamente coge cualquier documento que se le podría poner por delante, sin eximir de la responsabilidad que pueda tener yo como encargado del trabajo. Pero yo nunca le entregué nada y estoy dispuesto hasta a un careo judicial para demostrarlo.

Comprenderá que lo que pasó supuso un menoscabo a la credibilidad del candidato socialista irreparable. Y que alguna medida interna era lógicpo que se tomara...

Sí, por supuesto. Desde el primer momento supe las consecuencias y que aquello era insalvable para mí. La cúpula del partido había decidido que este señor viniera aquí a bombo y platillo -desde mi punto de vista para quitárselo del medio- y no lo iban a sacrificar a cuatro días de las elecciones por mí.

¿Pero por qué salir de la presidencia de la ZEC? ¿Qué tiene que ver la ZECcon todo esto?

Porque la presión que se había establecido sobre mí era tremenda por parte de varios miembros del partido, entre otros de Jerónimo Saavedra, que fue el primero que pidió mi dimisión, y de José Blanco. Considero que por mi parte hubo un error en el sentido de que debí contar más con el Gobierno de Canarias, que también participa en la designación del presidente de la ZEC. Pero estaba aturdido por los acontecimientos y completamente solo y sólo me dirigí al Gobierno de Adán Martín para comunicar mi cese.

(Vea la entrevista completa en la Edición Domingo de Canarias7).