José Antonio Donázar, científico del CSIC: "Con el guirre 'Sirdo' ha habido mucha suerte y se han hecho las cosas muy bien"

24/09/2016

— ¿Cómo valora los trabajos de recuperación del guirre que se están haciendo en Fuerteventura y que impulsan el Cabildo Insular junto con la Estación Biológica de Doñana, perteneciente al Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)?
— Muy positivamente. Nosotros empezamos a trabajar en este proyecto hace 20 años, en 1998, en colaboración con el Cabildo, y ha habido siempre entre nosotros una sinergia, un encuentro muy positivo entre lo que hacemos nosotros, que es la ciencia y la investigación, y lo que hace el Cabildo, que es la gestión. Las medidas de conservación que nosotros proponíamos se han tomado muy en serio por los sucesivos cabildos y eso ha determinado que la población de la subespecie esté en crecimiento.


— ¿El guirre es un animal exclusivo de Canarias o existen ejemplares en la Península?
— En la Península Ibérica también hay guirres, se conocen como alimoches, pero el guirre canario solo queda en las islas de Fuerteventura y Lanzarote. Es lo que denominamos una subespecie, con particularidades genéticas y anatómicas que la hacen diferente. Es mucho más grande. Además, desde el punto de vista genético, lleva muchos años aislado aquí en Canarias, por lo que tienen muchos rasgos que los hacen diferentes y por eso merece la pena conservarlos. Por ejemplo, los alimoches de la Península migran a África, mientras que el guirre canario se queda todo el tiempo en el archipiélago, en concreto en estas dos islas.


— ¿Qué aporta esta subespecie endémica en proceso de recuperación desde hace más de diez años al ecosistema?
— Es el carroñero que está en la punta de la pirámide, y se encarga de eliminar restos de animales muertos, tanto silvestres como ganado. Desde el punto de vista humano, el guirre es lo que llamamos un proveedor de servicios. En algunos países árabes, donde todavía es abundante, le llaman el pájaro de la basura. Lo que hace es limpiar restos de animales que quedan en el campo, que de otro modo quedarían pudriéndose. Ese servicio que presta es importante, porque de otra manera hay que establecer servicios de limpieza y cremación, por lo que se ahorra tanto económicamente como en las emisiones de CO2 que producirían estos trabajos de limpieza. Eso ha sido cuantificado, y es un dato importante.


— El pasado 15 de junio nació Sirdo, la primera cría de guirre nacida en cautividad de Fuerteventura, concretamente en la Estación Biológica de La Oliva y de una pareja de guirres que lo habían intentado en varias puestas anteriores. ¿Qué supone para los trabajos de conservación de la especie este avance? ¿Se ha creado un precedente?
— La cría en cautividad provee una herramienta más que se puede utilizar para objetivos diferentes dentro del proyecto, como reintroducción  en otros lugares. Aún así, la cría en cautividad del guirre no es fácil, y está todavía en un proceso inicial. Es necesario adquirir experiencia, siendo una apuesta más de futuro que ayude a la conservación. En este caso ha habido mucha suerte y se han hecho las cosas muy bien.


— ¿Qué se va a hacer a partir de ahora con Sirdo para que vuele en libertad a pesar de haber nacido en cautividad?
— Sirdo es ahora un animal silvestre. Lo que vamos a hacer nosotros, desde la Estación Biológica de Doñana, es el seguimiento general que hacemos con otros animales salvajes. La particularidad de Sirdo es que lleva un emisor, que eso nos va a permitir conocer a diario sus movimientos y si existe algún problema, para poder intervenir. Nosotros nos encargamos de recoger y procesar esta información, para  proporcionársela al Cabildo de Fuerteventura y se tomen las acciones oportunas.