Indignación en el Gobierno tras el rechazo a las prospecciones en Málaga

La decisión tomada por el ministerio que dirige Isabel García Tejerina insufló los ánimos del Gobierno autonómico que volvió a cargar las tintas sobre el «trato colonial» al conocerse que en la costa de Alborán no habrá prospecciones y cerca de Canarias sí.

«Indignación», subrayó el portavoz, Martín Marrero, casi al inicio de su comparecencia pública. Dijo que el rechazo a las prospecciones en Málaga es la «confirmación de que el Partido Popular (PP) defiende poner en riesgo la economía, el turismo, el empleo y el medio ambiente en Canarias mientras que lo evita en Málaga».

De esta forma, «se confirma el trato colonial», volvió a poner el acento Marrero en alusión al Gobierno del Estado al que, dicho sea de paso, emplazó a dar «explicaciones de lo que se defiende aquí y se rechaza allá».

Sin hacer una llamada expresa a la movilización, el portavoz comentó que, con decisiones como la que ha adoptado el Ministerio de Medio Ambiente «no es de extrañar que la gente en Canarias se eche a la calle».

Mientras tanto, el presidente ahondaba desde Praga en esta misma cuestión y animó a los ciudadanos, a través de un comunicado difundido por EFE  a dar una respuesta «contundente» al trato «humillante, vejatorio y abusivo» al que, a su juicio, somete el Gobierno central a las islas al autorizar las prospecciones petrolíferas.

Rivero sostiene que la declaración de impacto ambiental negativa emitida en ese caso tiene carácter «político» y la relaciona con el hecho de que el PP gobierna en la Diputación de Málaga.

También insiste en que el Ministerio de Medio Ambiente «está cocinando» una declaración de impacto negativa para las prospecciones planteadas en Baleares, que cuentan con el rechazo del Govern de José Manuel Bauzá y del propio PP en esa comunidad.

Rivero defiende que los valores de Canarias «son mucho más importantes» de los que puedan tener Málaga o Baleares, por lo que el hecho de que las prospecciones sigan adelante en aguas cercanas a Lanzarote y Fuerteventura produce un «sentimiento de absoluta indignación, maltrato, desconsideración y falta de respeto».

En cualquier caso, el Ejecutivo anunció que recurrirá en amparo al Tribunal Constitucional contra el auto de la Sala de los Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo que venía a refrendar la autorización de las prospecciones petrolíferas.

El portavoz explicó que el recurso se basa en una «posible vulneración del artículo 24 de la Constitución, por infracción del derecho a la tutela judicial efectiva, el derecho a un proceso con todas las garantías y el derecho al juez ordinario predeterminado por la ley».