«Hay muchísima gente. Es una fiesta»

Luisa del Rosario
LUISA DEL ROSARIO

Estaban muy cansados, se habían levantado de madrugada para salir en el primer vuelo hacia Madrid, pero la ilusión les podía. Uno de los grupos de canarios que ha viajado a Madrid para participar en las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ) narró ayer, telefónicamente, su experiencia. De las islas partieron casi 700 peregrinos. Los más rezagados, los de Lanzarote y Fuerteventura, que viajaron después del mediodía.

Sin embargo, una vez en Madrid, dijo el responsable del grupo que partió del Sureste grancanario, Domingo Muñoz, «hay un ambiente tremendo. Estoy en Sol y hay banderas de todos sitios». La organización es, continuó «impecable», aunque el grupo tuvo algún pequeño percance en la ubicación de los hostales, «nada de importancia». Y los chicos «están con mucha alegría e ilusión».

La «fiesta» comenzó ya en el aeropuerto de Barajas. «Era una invasión, había gente de todas partes, de Alemania, Francia, Italia... increíble».

La mañana la habían dedicado a alojarse y a retirar las acreditaciones y las mochilas de peregrino. Así lo contaba Marta Verona, la benjamina del grupo (15 años). «Trae un montón de cosas, el Evangelio, una gorra, una camisa...». Raquel Santana (16 años), de Ingenio, estaba como unas castañuelas: «hay muchísima gente, un montón de ambiente, un montón de jóvenes, ingleses, mexicanos...». Santana se confirmará el próximo año y este viaje, dijo, le hacía ilusión, además de que porque a ella le gusta «viajar» , por el ambiente y la experiencia.

Y la que ayer tenía era que Madrid estaba tomado. «Cogimos el Metro y estaba lleno también», Hay gente, explicó, «por todas partes». Con el obispo. Domingo Muñoz coincidía con ambas y no dejaba de repetir la palabra «fiesta» que culminaría ayer con la misa de bienvenida en Cibeles.

No será la única Eucaristía a la que asistan estos jóvenes durante los días que duren las JMJ. Hoy el obispo de la Diócesis de Canarias, Francisco Cases, ofrecerá una misa a la comunidad canaria que se ha trasladado a Madrid. «Será en la parroquia de San Cristóbal y San Rafael», dijo Domingo Muñoz.