Hamudi Bucharaya: "Marruecos se desinfla"

27/03/2009

Claro y directo, el delegado del Frente Polisario en España pronostica un nuevo escenario para solucionar el conflicto de El Sáhara Occidental. La clave: la pérdida de apoyo y de credibilidad marroquí.

—Marruecos acaba de anunciar ante la X sesión del consejo de derechos humanos de Ginebra, esta semana, que el derecho de autodeterminación «no debe ser un concepto inmóvil» y que, en consecuencia, las resoluciones de Naciones Unidas deben adaptarse a «nuevo mundo que ha cambiado».

— No me sorprende porque son las mismas palabras que repitió José Luis Rodríguez Zapatero antes de salir elegido presidente.

—Pero, ¿qué le parece el giro de esa consideración jurídica?

— Una agresión al derecho internacional. Es el resultado de una interpretación colonialista que viene practicando persistentemente Marruecos para mantener la ocupación de un territorio que ni le pertenece ni le ha pertenecido jamás. ¿Acaso olvida Marruecos que el derecho internacional no ha cambiado? Es el mismo derecho que nos dice que los pueblos deben decidir libremente, sin imposiciones.

— ¿Guarda relación ese cambio de posiciones con los recientes varapalos que la política exterior marroquí ha recibido de instituciones como el Parlamento Europeo, Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, Amnistía Internacional o Human Rights?

— Es lo que está en el trasfondo. La diplomacia marroquí está muy nerviosa desde la llegada de Obama al poder y tras la designación de un nuevo enviado especial de Naciones Unidas. Marruecos teme que Obama y la ONU sean conscientes de la causa saharaui, sobre todo, porque la nueva Administración estadounidense ha dicho alto y claro que ‘respetará el derecho internacional para dirimir los conflictos internacionales’. Si además le añadimos la declaración del enviado especial de la ONU, Cristopher Ross, anunciando que trabajará para alcanzar una solución negociada, sin condiciones previas, podemos determinar que los esfuerzos y la resistencia de la República Saharaui y del Frente Polisario están próximos a obtener sus frutos.

— En ese hipotético escenario de consenso o de solución, ¿qué espacio está reservado a la autonomía?

— El Consejo de Seguridad de la ONU no admitió en otoño la autonomía. Así y todo, nosotros decimos sí a la autonomía, sí a la independencia y sí a la integración siempre que sean los saharauis los que se pronuncien votando, en unas elecciones libres y transparentes, no como pretende Marruecos, imponiendo una vía de gestión bajo su protectorado. Por ahí no vamos a pasar jamás y, precisamente, esa actitud impositiva, de aceptar la autonomía por aceptarla, le costó el puesto al anterior enviado especial de Naciones Unidas. Que nadie lo olvide.

— ¿Cree que el mensaje de Marruecos es contradictorio? Por un lado, proclama la soberanía de los territorios saharauis y, por otro, trata de impulsar un proyecto de autonomía.

— Marruecos no quiere una solución, pero su estrategia dilatoria la conoce muy bien la comunidad internacional y la comunidad canaria.

— ¿Qué percepción tiene, a su juicio, la comunidad canaria?

— Los canarios tienen una alta sensibilidad de nuestra causa, porque es justa. Por suerte para nosotros, Marruecos no tiene eco en la sociedad isleña. Es más, Marruecos pierde fuelle en Canarias. Marruecos se desinfla en Canarias como consecuencia de su empeño en comprar voluntades. No convence, sólo crea lobbies del tres al cuarto que carecen de credibilidad.

— ¿Es capaz de identificar a esos grupos de presión?

— Bueno, en esa comprar de voluntades figuran algunas autoridades canarias de importancia que han presidido el Gobierno de las Islas; el resto de los lobbies son de tan poca monta que no convencen a nadie.

— ¿A nadie?

— A nadie. Canarias es una sociedad madura y para nosotros es una plaza especial, de primer orden, porque el 80% de los españoles que residían en El Sáhara era de origen canario. Además, nos une el idioma, la historia, la vecindad, el comercio... Nadie va a ser capaz de cambiar eso.

— Pero algunas empresas canarias operan en el territorio saharaui, en negocios diversos, como restauración, navegación aérea e importación de áridos.

— Es una agresión al pueblo saharaui y una violación del derecho internacional. Naciones Unidas no reconoce la administración marroquí y, por lo tanto, hablamos de una ilegalidad a la que le pasaremos factura ante el Tribunal Internacional. Denunciaremos a esas empresas y no tendrán más oportunidades de invertir en el futuro en nuestro territorio.

— Usted sustituyó el pasado año a un mito viviente del Frente, Brahim Galli, que fue trasladado a Argel. Ese cambio, sin embargo, coincidió con la presentación de una querella ante la Audiencia Nacional por saharauis residentes en El Aaiún, por presuntas torturas, contra la dirección del Polisario. ¿Existió alguna causa-efecto para la salida de España de Galli o del propio Luchaá Mohamed, el delegado en Canarias?

— No tiene nada que ver. Galli cumplió los ocho años que le mandataron en Madrid. Esa querella no ha sido admitida a trámite y fue un intento burdo de Marruecos para desacreditarnos. La única verdad es que nuestra querella contra altos cargos de las fuerzas de seguridad marroquí, por torturas y desapariciones, sí ha sido admitida a trámite por el juez Garzón. A los hechos me remito.

— ¿Qué referencias tienen del Grupo Saharaui Independiente, que quiere incluso ser un partido político en España?

— Es otro invento marroquí. El representante del pueblo saharui es el Frente y el que esté con ellos.

"¿Qué les queda tras la autonomía?"

Autonomía. «La historia de Marruecos con El Sáhara, es la historia de las colonias en el mundo. Empezó no dando nada, como pasó hace 10 años, y ahora ofrece la autonomía, y tampoco tiene éxito. ¿Qué les va a quedar tras la autonomía? Marruecos tira la casa por la ventana. El Sáhara les cuesta una fortuna, compra voluntades, compra grupos de presión... Da todas las competencias a la autonomía, ofrece hasta un parlamento para El Sáhara, y sólo pide la defensa y la política exterior. Nada de nada. Tras la autonomía está la autodeterminación. Es el camino y falta poco para alcanzarlo».

Tinduf. «La salida masiva de saharauis de Tinduf es una de las mayores mentiras de la propaganda marroquí. Sí es cierto que hay saharauis que libremente se marchan a otros destinos, pero no a Marruecos, que no los quiere. Se van a Mauritania, Malí, Argelia, España... La nación sarahaui es libre y libremente decidirá su futuro, por muchas desilusiones que nos llevemos del Gobierno español. Marruecos chantajea con Ceuta y Melilla, las drogas, la inmigración..., y ese chantaje no va a terminar nunca. Además Marruecos no confía en los saharauis, ¿por qué si no colocó a Rachid al frente del Corcas?»

Guerrillero, economista y político

Nacido en Dajla, estudió económicas en Cuba, militó y combatió en el ejército polisario contra Marruecos y hoy ha subido al olimpo de la dirección nacional del Frente, en el que ocupa cargos de relevancia, como la delegación española desde hace un año. Su vocación política es incuestionable. Es conciso y fluido en la disección del conflicto. Maneja con frescura la retórica diplomática y tiene muy al día los acontecimientos de un conflicto que dura 34 años. Esta semana partició en unas jornadas sobre el futuro de El Sáhara, organizadas por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y por el Cabildo grancanario, con gran eco social.