Hallan pruebas de que la niña coreana sufrió abusos sexuales

El laboratorio de Genética Forense del Instituto de Medicina Legal de Las Palmas ha encontrado restos del ADN del súbdito coreano Sang Ok Lee en la zona perivaginal del cadáver de la niña In Sil Oh, fallecida de muerte violenta el sábado 30 de agosto en la casa donde vivía con sus padres, en el Puerto de La Luz.

Según confirmaron a este periódico fuentes de la investigación, Genética Forense ha detectado saliva del acusado en zonas intimas del cuerpo de la pequeña que sólo podrían explicarse con un contacto íntimo entre el agresor y la víctima.

Las periciales forenses parecen confirmar las peores expectativas del juez que investiga la muerte de la niña coreana, que en la primera comparecencia de Sang Ok Lee en el juzgado, en septiembre del año pasado, ya acordó su ingreso en prisión preventiva como supuesto autor de un delito de homicidio, otro de robo con violencia y un tercero de agresión sexual no concretada.

Las fuentes consultadas señalaron que la instrucción está a la espera de recabar todos los informes periciales para aproximarse con más precisión a la calificación jurídica de los hechos. Queda por determinar si los supuestos abusos se habrían consumado con la niña viva o tras su fallecimiento, en cuyo caso, por aplicación automática del Código Penal, no se podría acusar al imputado de un delito de abuso o agresión sexual. Las investigaciones siguen en curso.