Habla un imán: "No quiero ni imaginar que se pudiese hacer algo similar con una imagen de Mahoma"

«Me parece una falta de respeto y he enviado un mensaje de solidaridad a amigos curas porque siempre diré que si la religión no es importante para algunos, para los creyentes es algo sagrado y hay que respetarla». De esta manera se expresó Tijani El Bouji, imán de una mezquita y presidente de la Federación Islámica de Canarias sobre la polémica creada tras la actuación de Drag Sethlas en la gala.

«Hablan de libertad, pero yo les digo que la de expresión tiene unos límites. La libertad tiene que ser limitada ya que está legislada. una vez que sale del marco del respeto y daña a la sociedad y al ser humano», expresó el imán. «Nosotros respetamos los carnavales aunque no estemos de acuerdo con ellos, y considero que ellos también tienen que hacerlo con nuestros símbolos. Actos así generan odio y separación entre la gente. No quiero ni imaginar que se pudiese hacer algo así con una imagen de Mahoma. No queremos que la comunidad musulmana se exalte ya que no aguantaría una falta de respeto de este tipo», finalizó.

En la misma línea, Sergio Zubillaga, pastor principal de la iglesia evangélica Buenas Nuevas, decía que la actuación «estuvo mal y sobraba y hay muchas maneras de pasarlo bien con respeto. Hay gente muy dolida y con razón», espetaba. Todos, según Zubillaga, «tuvieron que llevarse una gran sorpresa porque venimos de una cultura de corte cristiano y siempre hemos sentido respeto a todos esos símbolos», dijo. «Que se haya usado en plan de burla tiene una doble dirección. Una en contra del propio pueblo porque somos respetuosos y esas faltad de consideración con los demás no son justificables. Y otra es que hay gente dolida y con razón», destacó el pastor. «Este muchacho –ahondó refiriéndose al drag– y los organizadores desconocen del alcance de la situación. Que se haya hecho una burla sobre aquello que los cristianos aman, me parece un atentado. No hay que hacer nada contra sentimientos tan profundos y arraigados y considero que no hay necesidad de hacer algo que pueda ofender o incomodar a mucha gente de nuestra tierra», finalizó.

El anciano de la comunidad de Testigos de Jehová de Las Palmas, Isaac Afonso, añadía que «uno puede divertirse sin faltar al respeto de la sensibilidad de muchas personas. Nosotros los Testigos de Jehová no adoramos símbolos, pero entendemos que hay que ser respetuosos».

Por su parte, el pastor de la iglesia Adventista del Séptimo Día, Fabián Peñas, calificó de «desagradable», el espectáculo ofrecido por el drag Borja Casillas, a la vez que mostró su solidaridad con «las personas que se han sentido ofendidas. Ojalá se evite en el futuro», solicitaba. Peñas reconoció haber visto el «enorme impacto que ha dado esta actuación y reconozco que ha sido muy desagradable, no tanto por las imágenes, sino ver la cruz de Jesús. Eso nos impacta y es una lástima. Pedimos el respeto que merece lo que uno cree y lo que significa Jesucristo para los cristianos», reclamó el pastor. «Mostramos nuestra solidaridad por las personas que se han podido sentir ofensivas y les diría a los responsables del carnaval que han permitido una actitud irrespetuosa para la creencia de muchas personas y no es correcto. Ojalá lo eviten en el futuro».

Por último, el mormón Antonio González no quería «hacer leña del árbol caído. Si se equivocó y pidió disculpas, nuestro maestro nos pide que perdonemos y es lo que debemos hacer. Lo respeto porque es un hijo de Dios como yo». "El chaval hizo un espectáculo arriesgado de drag queen pero no creo que haya faltado el respeto a nadie teniendo en cuenta que no es una persona que tenga el testimonio de ninguna iglesia», comenta. Si se hubiese tratado de un representante de alguna religión, «habría sido más grave», confiesa, a la vez que califica la actuación de un «un espectáculo arriesgado. Desde el primer momento tuve claro que se iba a generar una gran polémica». Para el presidente de la rama de Telde de la Iglesia de Jesucristo de los santos de los últimos días, «dijo que no quiso ofender a nadie y no hay que darle más trascendencia. A este chico lo único que puedo hacer es ayudarle y respetarle».