Güi-Güi se aleja del parque nacional

Nadie discute la belleza y los valores naturales de Güi-Güi y de su entorno, pero en la balanza de prioridades del Ministerio de Medio Ambiente pierde peso frente a otros parajes del Archipiélago de cara a su posible declaración como parque nacional. Entre sus handicaps figura la «mediocre» conservación de su sistema natural.

El paraje natural de Güi-Güi y todo el espacio que va de Veneguera a La Aldea de San Nicolás, en la costa Oeste de la Isla, ha sido durante años y aún sigue siendo la gran esperanza blanca para aquellos ecologistas e instituciones que luchan porque Gran Canaria entre de una vez en el podio de la naturaleza de España y albergue un parque nacional, como los que ya cuentan Tenerife, Lanzarote, La Palma, y La Gomera. No en vano, el Cabildo lo postuló junto al Roque Nublo. Valores paisajísticos y científicos no le faltan, pero en opinión de los expertos adolece de ciertas carencias que lo dejan en inferioridad de condiciones en relación a otros territorios del Archipiélago.

El equipo de técnicos que elaboró por encargo del Organismo de Parques Nacionales una primera propuesta de nuevos parajes que podrían optar a alcanzar esa máxima figura de protección lo incluyó en la lista de los 10 de todas las Islas que serían candidatos a esa declaración. Sin embargo, le ponen al mismo tiempo serios peros en su pugna con el resto de optantes porque «su cómputo de superficies bien conservadas es mediocre». Ese mismo calificativo les merecen las aptitudes que tiene para uso público. En ese sentido, entienden que presenta «un paisaje de cierta monotonía, una limitada accesibilidad y unas modestas superficies bien conservadas en las que puede resultar problemático compatibilizar los objetivos de conservación y uso público».

Igualmente argumentan en su contra que su singularidad geomorfológica «no es muy elevada», que tiene una «modesta superficie» y que le condiciona «un cierto grado de antropización en su cubierta vegetal». El caso es que, pese a toda esa lista de males, el área que lo englobaría, unas 8.330 hectáreas situadas en el extremo suroeste del macizo cónico de la Isla, resulta compatible con los requisitos de superficie y estado de conservación exigibles a un parque nacional, y por eso, entre otras razones, está como candidato.

Informe. Ahora bien, no todos son malas noticias para Güi-Güi. De hecho, aunque los autores del extenso estudio titulado Identificación de las áreas compatibles con la figura de Parque Nacional en España le ponen tantas reservas, su paisaje y sus valores encajan como un guante para cubrir uno de los dos hábitat existentes en Canarias que el Ministerio de Medio Ambiente cree necesario incluir en la red estatal de joyas naturales. El informe que define la línea de acción para el periodo 2008-2010 del Organismo Autónomo de Parques Nacionales especifica que las Islas optan a tener dos parques más de ese tipo antes de 2010 para albergar dos sistemas naturales distintos, el de cardonal-tabaibal, bosque termocanario y otras formaciones vinculadas al litoral, y el de las áreas pelágicas de paso, reproducción o presencia habitual de cetáceos o grandes peces migradores. Güi-Güi se acopla a la perfección al primero de los sistemas que busca Madrid en las Islas.

Los propios especialistas que desnudaron sus escarpes para analizarlo dejan claro que Veneguera-Güi-Güi ofrece «una buena representatividad» del cardonal-tabaibal y de hecho lo consideran «la mejor muestra» de ese tipo de paisaje entre el resto de las 10 áreas candidatas de Canarias. Es más, tiene a su favor que cuenta con algunos paisajes geológicos en «excelente estado de conservación y alta singularidad como las superficies de aplanamiento en ignimbritas». Pero la felicidad tampoco es aquí completa. Los expertos creen que de ese primer hábitat que busca el Ministerio, Güi-Güi sólo incluye uno de los dos ecosistemas que lo componen, el de cardonal-tabaibal, y falla en cuanto al bosque termocanario.