Grisaleña lee la cartilla al Gobierno

16/12/2010

El presidente de la Confederación Canaria de Empresarios, Sebastián Grisaleña, no dudó en leer la cartilla al Gobierno de Canarias en su discurso de Navidad. Grisaleña se quejó de los Presupuestos, de los impuestos y de la burocracia y exigió a los políticos que escucharan, y obedecieran, a la patronal.

La patronal de Las Palmas invitó este jueves a las autoridades de la vida política, empresarial y social de Canarias a un cóctel con buen jamón en el auditorio Alfredo Kraus, pero el espíritu navideño no impidió al presidente de la CCE poner sobre la mesa las quejas de los empresarios. Sebastián Grisaleña denunció que los Presupuestos generales de la Comunidad Autónoma y el Estado basan la reducción del gasto en menores inversiones a lo que hay que añadir unas propuestas que penalizan el ahorro y la inversión.
El líder de la Confederación Canaria de Empresarios de Las Palmas insistió en que las cuentas deberían apostar por la inversión productiva y que los empresarios son la clave de la salida de la crisis, que vaticinó que comenzará en 2011. «Somos nosotros, los empresarios, los que, con nuestro esfuerzo, con nuestras ideas y nuestros recursos, los que creamos empleo y sin nosotros no hay sociedad de futuro», subrayó Grisaleña.
En su discurso, planteó varias propuestas para mejorar la situación de «la peor crisis de la historia moderna», según sus propias palabras. Entre ellas, incidió en la necesidad de abrir las líneas de crédito. Además, consideró «imperativo» que las Administraciones públicas paguen sus deudas y eliminen cuanto antes las barreras burocráticas que desaniman la inversión. La aprobación de los planes urbanísticos para dar garantía jurídica a las constructoras fue otra de las peticiones así como el estímulo en los concursos públicos para las empresas canarias.
Grisaleña también pidió la modernización del actual sistema tributario y «eliminar todo impuesto que obstaculice nuestra competitividad».
Por último, Grisaleña negó la necesidad de reformar el Régimen Económico y Fiscal (REF) y subrayó que cuenta con elementos que no han sido puestos en marcha y que podrían haber ayudado a sofocar la crisis. De hecho, opinó que amoldar el REF a la coyuntura actual es un error.
Por su parte, el presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, admitió que la patronal pidiera más pero indicó que «cuando hay poco hay que priorizar» e insistió en que la prioridad para el Ejecutivo regional, «con todo el respeto a los empresarios», es, por este orden, la Sanidad, la Educación y el empleo.
Sin embargo, Rivero destacó que las relaciones con el sector empresarial son «muy buenas». Además, el presidente regional pidió «una mayor implicación de la clase empresarial en estos tiempos de crisis». Para ello, consideró necesario un sacrificio por parte de todos, incluida la patronal. «Es un periodo de vacas flacas para todos», recordó Rivero, «necesitamos una complicidad de las empresas», sentenció.