Gris estreno en el Centro Insular

Derrota en el estreno liguero del Centro Insular de Deportes. El Gran Canaria 2014 cayó ayer ante un sólido Caja Laboral liderado una vez más por Mirza Teletovic (24 puntos, 8 rebotes), en un encuentro en el que Pedro Martínez terminaría desquiciado y expulsado por el trío colegial.

Óscar Hernández Romano
ÓSCAR HERNÁNDEZ ROMANO

Siente el preparador amarillo que no le respetan desde la dirección arbitral. Ayer terminaría expulsado por una doble técnica que lo mandó al vestuario a falta de 4.08 para terminar el partido, y con 56-64 en el marcador.

Antes, en la primera mitad, Tomás Bellas también sufriría una falta técnica por el mismo alegato: protestar una actuación colegial que si bien no fue determinante para el resultado final, sí que justifica el malestar generalizado ayer en el seno claretiano.

No justifica sin embargo la derrota amarilla esa mala actuación arbitral. Ganó el Caja Laboral porque presume de una plantilla al alcance de poco mortales, porque hizo un encuentro muy serio y sólido, y porque sencillamente metió más puntos que la escuadra isleña.

Está lejos aún el Granca de ser ese equipo que se codea con los grandes temporada tras temporada. Su juventud y calidad prometen y cuenta aún con mucho margen de mejora en una liga que acaba de comenzar, pero tendrá que hacerlo lo antes posible si no quiere verse en puestos inusuales como el que ocupa ahora mismo. Buen inicio. Los amarillos se gustaron en el arranque gracias a su intensidad defensiva (6-1, con protagonismo anotador para Nelson, 4 puntos seguidos). Pero la entrada en escena de Ribas desatascó a un Caja Laboral que empató el duelo con dos canastas del catalán (6-6).

Como ocurriera en Málaga, el Gran Canaria 2014 mantuvo el tipo durante todo el primer parcial. El excelente trabajo colectivo atrás recompensaba a un cuadro amarillo (llegó a ir ganando 15-8) que sin embargo no era capaz de despegarse de un Caja Laboral muy metido en el partido, y con rotación de lujo para reservar fuerzas para la recta final (15-15, tras el primer cuarto).

En la vuelta a escena, Teletovic, inédito hasta entonces, anotó su primer triple para adelantar a los suyos (17-20). Y empezaba su show.

Una técnica en contra de los claretianos -para Tomás Bellas- encendió a la bombonera y provocó las primeras ventajas visitantes (20-28, a 3.14 para el descanso).

Desde entonces el Granca fue a remolque de un Caja Laboral muy sólido, y que contó además con la estimable ayuda de un trío arbitral protagonista por sus decisiones en contra de los intereses amarillos (31-40 al descanso).

La escuadra vitoriana, con la muñeca ya afinada de Teletovic, mantuvo las distancias en el arranque (34-46), mientras el Gran Canaria intentaba igualar las fuerzas a base entrega y aliento de su grada.

Con un solo base (Green) desde casi el inicio de la segunda parte (Bellas cometió su quinta falta), el Gran Canaria no tiró la toalla ni mucho menos a pesar de que enfrente ya se topaba con el mejor Caja Laboral.

Tiró de orgullo, sufrimiento y de su grada, todos ellos, y muchos más, valores de los que presume en el CID, para intentar una remontada que se tornaba muy difícil, pero ni mucho menos imposible por el recinto de la Avenida Marítima (49-57 a falta de los últimos diez minutos).

Con solo cinco minutos por consumirse, el milagro era aún muy posible (56-63), pero fue entonces cuando una técnica descalificante a Pedro Martínez lo mandó a los vestuarios antes de tiempo, y terminó por desquiciar al técnico y la grada para, de paso, decantar el partido a favor de un Caja Laboral sobrado de calidad, y que aprovechó el impulso de un trío colegial más gris de lo habitual por el CID. Segunda derrota consecutiva y está claro que toca sufrir. Con los árbitros también.