Gloria Estefan puso a bailar al estadio de Gran Canaria

26/07/2009

El Estadio de Gran Canaria fue ayer el escenario de una gran fiesta latina. La cantante Gloria Estefan ofreció un concierto lleno de energía en el que unas 7.000 personas vibraron con su caribeño y pegadizo repertorio. A pesar del calor, la cubana puso a bailar al público con sus grandes éxitos.

Miles de personas oyeron el canto de Gloria Estefan anoche en el Estadio de Gran Canaria, en el único concierto ofrecido en España en este tramo de su gira mundial 90 millas.
La dama del pop latino brindó un espectáculo que colmó las expectativas de sus seguidores canarios y de algunos venidos del resto del Estado. Entre el público, no faltaron miembros de la comunidad cubana en las Islas.
Sin embargo, Estefan quedó lejos de poner el cartel de no hay localidades que sí ha logrado colgar en los próximos conciertos que tiene programados en ciudades como Liverpool, Montecarlo o Estambul.
Acompañada por la Miami Sound Machine, la artista cubana de origen asturiano salió al escenario cerca de las diez y media de la noche con un vestido con volantes rojo, de aire muy rumbero. «Salsa, mi salsa es caliente» cantó nada más salir al escenario. Con las primeras estrofas de Oye, puso en marcha su locomotora del ritmo. Para mantenerlo eligió Rhythm y Tres Deseos, dos éxitos tan conocidos que el público los coreó casi de inmediato.
Estefan dijo que estaba en Gran Canaria «porque lo prometido es deuda» y preguntó al público cúantos eran cubanos y de fuera y cuántos de Las Palmas. «Hablamos igual. Ambos decimos guagua», concluyó.
La cantante convirtió el Estadio de Gran Canaria en una gran pista de baile donde interpretó temas que lograron calentar el ambiente, ya de por sí caldeado.
En un espectáculo ágil, en el que la música apenas paró, encontró tiempo para dirigirse a un público entregado.
Tras invitar a su hija Emily a subir al escenario para tocar la guitarra eléctrica, Estefan volvió con otro vestuario para mostrar su lado más anglosajón.
Los momentos más vibrantes del llegaron cuando Gloria Estefan interpretó Cuba Libre, Mi Tierra y Oye mi canto, en clara referencia a la isla que le vio nacer hace unos 50 años.
Sus canciones se sucedieron con un sonido impecable y con una contención que no lograba esconder el ardor de su sangre latina. De hecho, de ella se dice que tiene mente estadounidense y corazón cubano.
Conga, Turn the bea
t y Dr. Beat pusieron el broche final a una auténtica fiesta latina.