Gas, renovables y eficiencia, alternativas para Canarias

21/12/2009

Desde el punto de vista energético, Canarias es una economía aislada ymuy dependiente del exterior, donde cada isla - salvo Lanzarote y Fuerteventura, que están unidas por una conexión submarina- dependen de sí mismas para abastecerse de electricidad. Además, el panorama se complica por la dependencia energética de Canarias, que hoy importa casi el 99% de la energía primaria que consume. En la generación de electricidad, eso supone unos mayores costes y mayor incertidumbre sobre la evolución de estos costes y, en definitiva, una mayor vulnerabilidad ante la evolución del contexto energético internacional.

El estudio realizado por los profesores Francisco Javier Ramos- Real y Gustavo A. Marrero Díaz, del Departamento de Análisis Económico de la Universidad de La Laguna y miembros del Programa de Investigación de Energía y Cambio Climático de Focus-Abengoa-Fedea, concluye que, actualmente, para reducir nuestro aislamiento energético, de momento, existen pocas alternativas; el fomento de las energías renovables nos ayudaría a reducir nuestra dependencia del exterior. Sin embargo, el estado actual de la tecnología no permite que las renovables sirvan como fuente energética de base para generar electricidad debido a sus problemas de interrumpibilidad e integración en la red, aunque sí son un buen complemento para tal función, como se demuestra en el estudio.

DIVERSIFICACIÓN. El principal reto que tiene Canarias es alcanzar un modelo eléctrico más diversificado, en el que la fuente de energía base sea lamás eficiente posible en términos de producción, de costes y de certidumbre, y en el que las renovables deberán tener un peso importante. Pero lo primero es fundamental para lograr lo segundo, ya que permitiría liberar recursos y daría más seguridad al sistema para desarrollar las renovables. La realidad actual, sin embargo, está muy alejada de esta situación. El actual mix eléctrico en Canarias está concentrado en un 95% en fueloil y el diesel.

En el estudio se demuestra que estas plantas son muy ineficientes energéticamente hablando, suponen un alto coste de generaci ón, generan gran incertidumbre y emiten gran cantidad de CO2 a la atmósfera. Este resultado no es novedoso; de hecho, tal es el grado de ineficiencia de estas plantas, que prácticamente no existe país europeo (incluyendo el resto de España) que use plantas de fueloil y de diesel para generar electricidad como base del sistema.

La apuesta por el gas natural


El gas natural es un factor fundamental para hacer frente a la creciente demanda de energía en el mundo, especialmente para la generación de electricidad y, debido a su bajo contenido de CO2, un factor importante para los objetivos del cambio climático.

Un gravísimo problema añadido de no cambiar nuestro sistema energético es que Canarias, si se retrasa mucho más la llegada del gas natural, va a perder el tren en el que ya se ha montado gran parte del mundo, que están apostando por un sistema energético que promueva un crecimiento sostenible con el medio ambiente y con el desarrollo. Y para ello están apostando por plantas de gas de ciclo combinado, como las que ya existen en Gran Canaria y Tenerife, aunque con combustibles menos eficientes.

Por otro lado, de no cumplirse la disminución de emisiones que la introducción del gas natural aporta (estimada en casi un millón de toneladas de CO2), el aumento de las emisiones en 2015 sobre 1990 será de un 36%. Esta cifra supone 14 puntos porcentualesmás que lo previsto en el conjunto demedidas del Plan de Mitigación del Gobierno de Canarias (22%), lo que se aleja del objetivo del 15% permitido para España en Kyoto. El ahorro de emisionesmencionado supone casi un 8% de las emisiones en Canarias, aproximadamente el equivalente a las emisiones de todos los coches de uso privado durante un año de Tenerife o de Gran Canaria.

Todo esto se traduciría en un ahorro muy significativo en costes finales de generación de electricidad y en emisiones. Usando los valores previstos por el PECAN 2006 para 2015, la introducción del gas y la complementariedad con las renovables supondría un ahorro anual de 304 millones de euros, de los cuales, aproximadamente 48 millones corresponden a la valoración de las emisiones de CO2. Así, si el coste de la electricidad se pagara íntegramente por el consumidor canario, la no introducción del gas supondría pagar un precio promedio de un 26,3% más caro.