Freno a la luz que apaga el cielo

05/07/2016
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Un tercio de la humanidad nunca ha visto la Vía Láctea y apenas puede ver el tililar de las estrellas. Eso no ocurre en Canarias donde sus cielos nocturnos son de los más oscuros del mundo, sobre todo el de La Palma. Una veintena de expertos internacionales se reúne en la Isla para abordar cómo frenar la contaminación lumínica.

La Palma  tiene uno de los mejores cielos para la observación astronómica nocturna del mundo. Sin embargo, quienes tienen el privilegio de desarrollar su actividad astronómica en la Isla son conscientes de que cada vez «hay más luces» y «ha aumentado la contaminación», dice Ovidiu Vaduvescu, astrónomo del Isaac Newton Group (ING) y del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y propietario de Astro Travels, empresa organizadora del seminario que reúne en La Palma a una veintena de expertos en el control de la contaminación lumínica.

El objetivo de Luz de las estrellas, más allá de la contaminación lumínica es tomar medida del daño que provocan las luces artificiales que opacan las estrellas y constelaciones del cielo nocturno y también conocer qué medidas se están poniendo en práctica a nivel mundial para poner freno a la cada vez mayor iluminación.

Javier Díaz, responsable de Oficina Técnica para la Protección de la Calidad del Cielo (OTPC) del IAC, afirma que en La Palma hay «una contaminación lumínica controlada» por ley desde 1998, mejorada ahora con el uso de nuevas Led con cobertura de fósforo que convierten la luz azul en blanca, visible en el espectro de los rojos y anaranjados, los únicos que no contaminan.