Finaliza el funeral por las víctimas de Barajas

CANARIAS7.ES / AGENCIAS

Finaliza en la Catedral de Las Palmas de Gran Canaria el funeral por las víctimas del accidente aéreo de Barajas. La ceremonia fue oficiada por el obispo de la Diócesis de Canarias, Francisco Cases, y la presidieron los Príncipes de Asturias.En total, son 1.125 los familiares los que asistieron a la ceremonia en el interior de la Catedral, junto con 129 autoridades, entre ellas, además de los Príncipes de Asturias, el presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero y el presidente del Ejecutivo canario, Paulino Rivero. Unas 400 personas poblaron las sillas situadas fuera del templo, en la plaza Santa Ana, mientras operarios del servicio de Limpieza del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria han trabajado en los alrededores para dejar a punto el entorno.

Los Príncipes llegaron al templo minutos antes de las siete y fueron recibidos por el presidente del Gobierno Rodríguez Zapatero y el jefe del Ejecutivo canario Paulino Rivero, así como por Mariano Rajoy y otras autoridades. Desde las 17:30 horas fueron llegando al templo los familiares de las víctimas del siniestro, representantes de los partidos políticos y varias autoridades, entre ellos el presidente del Cabildo de Gran Canaria, José Miguel Pérez, y el alcalde de la capital grancanaria, Jerónimo Saavedra. A su llegada a la catedral fueron aplaudidos el presidente del Gobierno de España José Luis Rodríguez Zapatero y el presidente del PP, Marino Rajoy, quien llegó acompañado del vicepresidente del Gobierno canario, José Manuel Soria. Mientras aguardaban la llegada de los Príncipes, Rodríguez Zapatero conversó en las puertas del templo con varios pilotos de Spanair que asistieron a la ceremonia. También estuvieron presentes la ministra de Fomento, Magdalena Alvarez y alcaldes de los trece municipios de Gran Canaria en las que residían 72 víctimas del vuelo de Spanair. Además del obispo de Canarias, que ofició la homilía, a la liturgia asistieron el obispo Nivariense (Tenerife), Bernardo Álvarez; y el obispo de la diócesis oscense de Barbastro-Monzón, Alfonso Milián, y un centenar de religiosos del clero diocesano de la provincia de Las Palmas.