Telde

Fin de la amnistía de las serpientes

30/04/2008

Casi nueve años después de que los vecinos de La Solana y San Roque y el propio Seprona informaran de la aparición de serpientes, se ha puesto en marcha un dispositivo para tratar de controlar y erradicar a unos animales que ya son plaga y que no tienen depredadores naturales en un hábitat que es ideal para su reproducción.

El consejero de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria, Juan Salvador León, acompañado por el coordinador del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de la institución insular, Pascual Calabuig, presentó ayer a los dos equipos de trabajo que se ocuparán de controlar y tratar de erradicar la plaga de ofidios que invade San Roque y La Solana, justo en los límites de Valsequillo y Telde.

En el mismo acto, el consejero entregó al equipo del Cabildo, que coordinará el herpetólogo José Bergadá, las ocho jaulas enviadas desde Estados Unidos para capturar a los ofidios. En este equipo colaborará el vecino de La Solana Antonio Brito Amador, que fuera ayudante el pasado año del especialista inglés Jim Peters, que capturó un centenar de animales en un mes. El otro equipo, constituido por personal de Gesplan y dirigido por Luis Felipe López, utilizará mallas y otras trampas parecidas a las ocho presentadas ayer.

Como un tamboril

Las ocho jaulas enviadas por el Departamento de Vida Silvestre americano son similares a los tamboriles que utilizan nuestros pescadores para pescar morenas. Posee dos entradas hacia un receptáculo donde se coloca un ratón vivo, al que no tiene acceso la serpiente, que entra atraída por el cebo y luego no puede salir de la trampa. Comprobada ya la efectividad de estas trampas, el Cabildo ha encargado la confección de doscientas más que serán repartidas en las fincas de la cuenca sanroqueña y en lugares colindantes donde ha sido detectada la plaga. Se establecerá una férrea vigilancia en torno a estas trampas para evitar los robos.

Control para que no avancen.

El equipo contratado por el Cabildo de Gran Canaria, con el herpetólogo José Bergadá a la cabeza, operará de entrada en la zona de La Solana, que se supone es el núcleo donde aparecieron los ofidios y donde permanecen los más viejos y grandes, dado que son las crías las que suelen abandonar la zona de nacimiento, entre otras cosas, porque estos animales se comen los unos a los otros. Los trabajos en principio serán hacer una valoración de la plaga y saber cuáles han sido las líneas de migración que, en principio parecen ser las dos márgenes del barranco, hacia las berreras, fundamentalmente.

Por su parte, el equipo de Gesplan, auspiciado por el Gobierno de Canarias que dirige el profesor Luis Felipe López Jurado, delimitarán las zonas donde han sido vistos los ofidios, incluyendo Valsequillo, Las Goteras y La Gavia, para instalar mallas y trampas y tratar de impedir que lleguen a municipios colindantes. Los responsables de los dos equipos no ocultaron la dificultad del trabajo, ya que cada animal puede poner unos 20 huevos.