Expertos alertan de que crisis provoca mezclas de drogas para "colocarse" más

EFE

La crisis ha disparado el uso de "cócteles explosivos" en el consumo de drogas con el objetivo de que sus efectos sean más rápidos y duraderos, según han alertado hoy los expertos que han participado en la jornada de clausura del Curso 2013 de la Sociedad Catalana de Psiquiatría y Salud Mental.

La directora del Servicio de Urgencias del Hospital Parc Taulí de Sabadell, María Luisa Iglesias, ha explicado que "la crisis ha llegado también a las drogas".

"Los precios han bajado, pero aún así, para ahorrar, las salidas se espacian y se busca el desfase duro y rápido mediante cócteles explosivos, mezcla de sustancias que ofrecen un efecto duradero con la menor dosis posible", ha señalado la experta.

Iglesias, que ha presentado la ponencia "Nuevas drogas" durante la jornada de clausura del curso, organizada por la Academia de Ciencias Médicas y de la Salud de Cataluña y de Baleares, ha puesto como ejemplo el denominado "puchero", una mezcla de pastillas, éxtasis cristalizado, cocaína y ketamina.

Pese a la aparición de estos nuevos cócteles, la doctora ha explicado que "las drogas de uso habitual como el cannabis, LSD, anfetaminas y ketamina siguen siendo parte de la fiesta".

Iglesias ha alertado de "nuevas sustancias psicoactivas o NPS o drogas legales, que se venden en Internet enmascaradas como sales de baño, fertilizantes de plantas o sustancias químicas de investigación, etiquetadas como 'no aptos para el consumo humano', para poder eludir la legislación sobre drogas de abuso".

"La función de los médicos de urgencia, farmacólogos clínicos y psiquiatras es sumar los esfuerzos para recopilar el máximo de datos posibles para reducir los daños presentes y futuros derivados del consumo de estas nuevas drogas", ha indicado Iglesias.

Durante la jornada, los expertos han explicado que el Observatorio Europeo de las Drogas y Toxicomanías (OEDT) ha constatado que el uso de las drogas llamadas "clásicas" ha descendido en los últimos años.

El consumo de cocaína ha descendido desde 2008, año del inicio de la crisis en España, pese a continuar siendo el segundo país en consumo de Europa, por detrás del Reino Unido.