Estreno agridulce del Universidad

26/08/2007

Universidad de Las Palmas y Raqui San Isidro firmaron tablas en su particular arranque liguero, marcado por los goles (2-2) y por el excesivo protagonismo del colegiado andaluz Domingo Palomino Núñez, quien castigó a ambos equipos con dos penaltis y sendas expulsiones.

Tanto grancanarios como tinerfeños asumieron el protagonismo ofensivo en distintas fases del encuentro, además de concluir con diez jugadores (tras las expulsiones de José Antonio y Jeremías); sin obviar, por ello, la pena máxima con las que se castigó a ambos conjuntos.
En definitiva, un duelo cargado de ingredientes, que dejó satisfechos a los visitantes y que dejó con un sabor agridulce a los colegiales.
A pesar de que los antecedentes eran bastante propicios para los estudiantiles (5-1 en la campaña 97-98 y 3-1 en el ejercicio 2005-06), el equipo granadillero destiló muy buenas maneras sobre el césped del Pepe Gonçalves, mostrándose como una máquina perfectamente engrasada para consolidar la permanencia y algo más. De hecho, el San Isidro tomó la iniciativa ofensiva en los primeros compases del encuentro, canalizando su ataque en el madrileño Machicado y en el canterano blanquiazul Suso Santana (pretendido este verano por el Universidad).
Sin embargo, el Universidad consiguió asentarse en el campo a raíz del tanto marcado por Aitor. El defensa azulón consiguió rematar a bocajarro un centro de Ángel Luis que apenas pudo retener el meta Moisés Trujillo (1-0, min. 32). Fue un pequeño arrebato de raza que permitió a los capitalinos multiplicar sus prestaciones en su prolífica vanguardia.
Si la batería ofensiva de los visitantes se había tornado laxa tras el primer arreón colegial, el penalti señalado en el minuto 45 (Derribo de Jeremías sobre Aitor) dejó petrificados a los visitantes. Ángel Sánchez se encargó de transformar la pena máxima con un tiro raso y ajustado al palo derecho. Poco le duró la alegría a los hombres de Tino Luis Cabrera, ya que tras la reanudación el Raqui acortaba distancias merced a un testarazo de Machicado (2-1, min. 49).
Posteriormente, el colegiado Palomino Núñez asumió el protagonismo en un tramo del encuentro cargado de ingredientes surrealistas: para empezar, el andaluz expulsaba al visitante Jeremías (min. 52) tras una jugada en la que había concedido la ley de la ventaja a los colegiales.
Ante este riguroso criterio, Tino Luis decidió sustituir, en el minuto 54, al centrocampista Álex Santana (el único jugador apercibido en sus filas) para evitar males mayores, pero todo lo que sucedió posteriormente se escapaba incluso a su contrastada pizarra.

Polémica. En una jugada que necesitó ser consultada con el asistente (supuesta agresión de José Antonio a Almenara), el juez de la contienda decretó penalti a favor del San Isidro. De esta forma, Alberto Noah certificaba el empate desde los once metros (2-2, minuto 62). De poco sirvieron las acometidas finales de Ariday y Ángel Sánchez.
«Tuvimos una segunda parte muy accidentada», señalaba el técnico estudiantil, Tino Luis Cabrera, en la rueda de prensa posterior. «Enfrente hemos tenido a un gran rival, con jugadores de gran movilidad como Suso, pero el ritmo se ha roto con las distintas decisiones arbitrales, beneficiando al que menos juega», añadió. Por su parte, el entrenador del Raqui San Isidro, Quico de Diego, se mostró más que satisfecho por el empate logrado ante «uno de los grandes favoritos al ascenso. Hemos demostrado tener una plantilla equilibrada, pero nuestro objetivo sigue siendo la permanencia», concluyó.