Estafa millonaria en Urbaser

20/03/2011

El Juzgado número 3 de Arrecife ha admitido una querella de la empresa Urbaser contra el exgerente de la empresa, Jacinto Álvarez, y su familia por supuestos delitos de apropiación indebida y estafa millonaria. Acusan al exdirectivo, que denunció sobornos en el caso Unión, de falsificar facturas entre 2003 y 2010.

Los hechos detallados en la querella de la empresa de limpieza y cuidado de parques y jardines están siendo investigados desde hace varios meses por el Juzgado de Primera Instancia número 3, que preside el magistrado Jerónimo Alonso.
La denuncia se dirige contra el exgerente de la empresa en Lanzarote, Jacinto Álvarez, que se hizo famoso el pasado mayo de 2010 cuando fue detenido en Arrecife en el marco de la llamada operación Jable, del caso Unión, que instruye el Juzgado número 5 de Arrecife, para desentrañar una macrotrama corrupta. En entonces, Álvarez se destacó por acusar de supuestos sobornos, entre otros a la ex alcaldesa de Arrecife.
La denuncia de Urbaser se dirige, según fuentes consultadas, también contra la mujer, el hijo y la hija de Álvarez, y contra el representante de una famosa gasolinera del centro de Arrecife, como supuestos responsables de una trama de facturas falsas creada durante años y que habrían supuesto un quebranto millonario a la denunciante, para lo cual se aporta una auditoría de cuentas que refleja supuestos enriquecimientos ilícitos continuados entre 2003 y 2010.
Entre los delitos que se les imputan figuran los de apropiación indebida, estafa, falsedad en documento mercantil y simulación contractual, sin perjuicio de otros que puedan ir surgiendo a lo largo de la investigación.
En los hechos que se relatan en la denuncia se acusa al exgerente de montar supuestamente una auténtica trama de facturas falsas y compras inexistente a cargo de la empresa para su enriquecimiento personal y de su familia. Una trama de vínculos y relaciones comerciales con innumerables empresas e instituciones de la isla y que habría supuesto un quebranto cercano al millón de euros, según fuentes cercanas al caso.

Auditoría y testimonios. La denuncia se acompaña de una auditoría de cuentas y testimonios de los trabajadores que revela millonarias facturas falsas en compras inexistentes de material, gasolina, servicios e incluso obras que Álvarez hizo en sus viviendas a cuenta de la empresa, con personal y maquinaria de esta, así como varios contratos a familiares. En la auditoría figuran negocios de miles de euros con varias corporaciones, proveedores y medios de comunicación.