¿Es usted partidario de la publicación de imágenes explícitas en los medios de comunicación?

08/01/2008

La publicación estos días en diversos medios digitales y de papel de la fotografía del cadáver varado del hombre que cayó al mar en Costa Ayala ha reabierto el debate sobre la procedencia ética de la publicación de imágenes explícitas, especialmente de sucesos, en los medios de comunicación.

De una parte se sitúan los que defienden el valor informativo de las instantáneas en aquellas noticias de repercusión pública y la publicación de imágenes explícitas en aras del rigor y la transparencia de la comunicación, considerando que hurtar el documento al lector iría en detrimento del derecho de todo ciudadano a la información, sea ésta de la índole que sea. De la otra, los que entienden que la publicación de este tipo de imágenes no es más que el reflejo del culto al morbo, que no añaden información alguna a la noticia y que buscan directamente un incremento de la audiencia desechando aspectos éticos o morales.

La posición de CANARIAS7, uno de los medios que ofreción la fotografía servida por una agencia, tanto en su edición de papel como en la digital, es clara: la aparición del cadáver de un hombre desaparecido desde hace días es información, es noticia. Ciertamente dura, especialmente para familiares y amigos, pero no por ello deja de ser un acontecimiento relevante en el curso de un suceso que ha despertado expectación en la ciudadanía. Lo es en la misma medida que las imágenes de cuerpos destrozados en cualquier guerra o atentado terrorista, y también en la evidencia de que la muerte siempre es dura. La imagen de un cadáver siempre es desagradable; y la de un fallecido, dolorosa para los suyos, sea ésta a cuerpo visible, envuelto en sábanas o transportado en un féretro.

Queremos trasladar aquí el debate que se mantiene ahora mismo en los comentarios de las noticias relacionadas con este luctuoso suceso y en varios blogs hispanos. Queremos saber qué opinan nuestros lectores y hasta qué punto consideran acertados o desacertados nuestros planteamientos, con el compromiso de tomar en consideración aquellos enfoques que nos enriquezcan.