Enfermería denuncia 3 casos de intrusismo en cuatro años

Odra Rodríguez Santana
ODRA RODRÍGUEZ SANTANA

Los rumores que llegan al Colegio de Enfermería de Las Palmas sobre casos de intrusismos son innumerables. Sin embargo, en los últimos cuatro años sólo ha denunciado tres casos. El último, el del falso enfermero que ejercía en una ambulancia en el sur grancanario. La falta de pruebas y de colaboración de los profesionales impiden que se detecten más casos.

La junta de gobierno del Colegio de Enfermería tiene como uno de sus objetivos prioritarios investigar los posibles casos de intrusismo que se les comunique. No obstante, para ello, es imprescindible que los usuarios pero, sobre todo, los profesionales de la sanidad colaboren con la presentación de pruebas que ayuden al colegio en la investigación y así poder denunciar en los juzgados.

A la institución colegial llegan innumerables rumores sobre supuestos delitos, que no pueden ser investigados al no tener base jurídica. Tensy Calero, presidenta del colegio, insiste en que la única manera de detectar una actuación ilícita de esta importancia, puesto que se trata de vidas humanas, es «siendo valiente y denunciando». «Basta con entregar al colegio pruebas para activar la investigación y, si procede a interponer una denuncia en los juzgado», destaca.

De hecho, en los últimos cuatro años sólo se ha llevado tres casos ante los tribunales, de los que uno obtuvo una sentencia favorable, otro fue sobreseido al retirar los denunciantes la demanda y el tercero, se refiere al presentado la pasada semana sobre el falso enfermero que ejercía en una empresa privada de ambulancia en San Bartolomé de Tirajana en el sur grancanario.

La última sentencia favorable con la que cuenta el Colegio de Enfermería por un delito de intrusismo data del 14 de marzo de 2005. La institución denunció tres años antes a V.M.S, un auxiliar de enfermería que ejercía como voluntario de la Cruz Roja de Agüimes, que sin poseer la categoría profesional de enfermero atendió una llamada de la Policía Local de para acudir a un incendio en la Urbanización La Paz. Según los hechos probados, el denunciado asistió a una señora que se encontraba en su domicilio cuando se había propagado el fuego.

El acusado, con pleno conocimiento de que carecía de la capacitación necesaria, le administró medicación por vía parenteral -mediante una inyección intravenosa- así como un tranquilizante, le aplicó una cánula de Guedel - un dispositivo plástico que, introducido en la boca de la víctima, evita la caída de la lengua y la consiguiente obstrucción del paso del aire- y utilizó un monitor de traslado como técnica de diagnóstico o preventivo.

El único garante

La presidenta del Colegio de Enfermeros de Las Palmas ha insistido desde que se conoció la querella contra el falso enfermero la pasada semana, el «importante papel» que juegan las entidades colegiales sanitarias a la hora de luchar contra el intrusismo y de garantizar la capacitación profesional y académica de quien cuida y atiende a los pacientes. «Tenemos el deber de defender el interés de los profesionales, pero también de los usuarios», dijo.