Encienden velas en recuerdo de los 6.000 inmigrantes muertos en su viaje hasta Canarias

30/04/2007

Más de un millar de personas se congregaron esta noche en la popular playa de Las Canteras, de la capital grancanaria, para recordar a los 6.000 inmigrantes fallecidos en su intento de alcanzar las costas de Canarias con un acto simbólico: el encendido de 6.000 velas.

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Con el lema "Fui extranjero y ¿me acogieron?", los congregados iluminaron el atardecer de Las Palmas de Gran Canaria con un gesto de solidaridad hacia los "sin papeles" que perdieron la vida en su viaje al archipiélago y que resumieron en un mensaje: "6000 vidas (ilusiones) apagadas, 6000 velas encendidas".

"Queremos ser la voz de los que han apagado sus vidas", exclamó un inmigrante durante la lectura de un manifiesto, en el que participaron representantes de varios colectivos sociales vinculado a la migración, los cuales subrayaron que "el inmigrante es víctima, no es verdugo".

En un emotivo acto, en el que participó el obispo de la diócesis de Canarias, Francisco Cases Andreu, los convocantes aseguraron que cada día más de diez inmigrantes mueren "en aguas cercanas" a Canarias en su intento de alcanzar un vida mejor.

"Los inmigrantes no vienen, son llamados por nuestro sistema económico", afirmó otra portavoz, que, tras aludir al reciente pasado de la emigración española, destacó que todavía son más los españoles que viven fuera de nuestro país que los inmigrantes que residen en España.

Después la lectura del manifiesto, los congregados guardaron un minuto de silencio en memoria de los inmigrantes fallecidos, entre ellos el que murió hoy mismo tras llegar en cayuco a Gran Canaria, y después encendieron cientos de velas que depositaron sobre la arena de la playa de Las Canteras.

Según cifras de Cáritas utilizadas por el Obispado de Canarias, se calcula que más de 6.000 personas han fallecido "intentando cumplir su sueño de conseguir una vida mejor en otra tierra, dejando atrás todo lo que le es familiar: su país, su pueblo, su gente, sus amigos, su familia, sus cosas".

Y todo ello "para montarse en un barco y lanzarse a la aventura de poder conseguir, o no, su sueño y quizás, perder, por el camino, su don más preciado: la vida".

Este acto de "solidaridad, de cercanía y comprensión", según los definieron los convocantes, ha partido del Obispado de Canarias, en concreto del secretariado diocesano de pastoral de juventud y la parroquia Corazón de María (Misioneros Cristianos), y contó con el apoyo de representantes de varias confesiones religiosas y distintos colectivos y movimientos culturales y sociales de la isla.

Con este acto simbólico se culmina un trabajo de reflexión llevado a cabo en colegios y parroquias sobre la inmigración, con el fin de concienciar a la población de los problemas por los que están pasando los emigrantes, antes, durante y después de su viaje, "si tienen suerte y consiguen llegar a tierra".

En los últimos días varios inmigrantes han llegado muertos a las costas canarias o han fallecido cuando intentaban alcanzarlas, debido a los numerosos días que pasan en la travesía desde sus países subsaharianos.

Precisamente hoy murió en el Hospital Insular de Las Palmas de Gran Canaria el último inmigrante llegado; se trata de uno de los "sin papeles" evacuados en estado grave tras ser avistada su patera ayer a 60 millas al sur de la isla.