«En esta edición de los coloquios se cierra una etapa»

Luisa del Rosario
LUISA DEL ROSARIO

La Casa de Colón acoge entre el 15 y el 19 de octubre la 20ª edición del Coloquio de Historia Canario Americana. Será el primero sin la presencia del fallecido Francisco Morales Padrón, por eso la cita, que inaugura el reconocido hispanista John Elliott, será también una excusa para rendirle homenaje. De ello habla la directora del museo.

P. -¿Qué destacaría de esta edición, la número 20 ya, del Coloquio? R. -Me parece una cita importante precisamente porque es la edición número 20 del Coloquio y Francisco Morales, que murió después del anterior, no está. Por eso hay dos temas centrales. Por un lado, el homenaje a Morales, por eso se centra en la investigación en Sevilla, Canarias y América, los tres lugares donde él centró el foco de sus investigaciones. Pero es, además, el espacio en el que siempre se ha movido el Coloquio. Y, por otro lado, se celebran los 100 años de los cabildos. Junto a estos dos temas mantenemos las otras áreas de siempre: mujer, arqueología, arte, etc... Creo que el hecho de que mantengamos en estos momentos el Coloquio, un lugar de encuentro donde la investigación sobre Canarias se pone sobre la mesa y se discute. Un foro en el que se muestra lo que está pasando en las universidades y donde se encuentran jóvenes con gente con prestigio y que se fomente el estudio... es ya un hecho de importancia. También me parece importante, como decía, destacar que es el primero sin Francisco Morales, que ha sido el alma máter del Coloquio. Él siempre quiso un lugar en el que no solo las personas que tuvieran un gran curriculum expusieran sino que diera cabida a los jóvenes, especialmente porque cuando se iniciaron los coloquios, Canarias estaba alejada de los centros donde se hacía historia como Sevilla y Madrid. Hoy, en esta edición, el 60% de los ponentes son canarios y de ellos, la mitad son de la ULPGC y la mitad de ULL. Esta es la casa de todos y ese espíritu se ha mantenido.

P. -¿Es la casa de todos los historiadores o de todos? Quiero decir, ¿tiene cabida el público en general o es un foro de expertos para expertos? R. Es abierto. Las entrada es libre. Y, aunque hay un comité científico, hay gente que no está en la universidad pero presenta comunicación seria y se acepta. Por otro lado, yo creo que, viendo el programa, hay algunos temas para público en general. El contenido es muy diverso. Precisamente eso, que sea tan diverso, puede ser entendido como una debilidad, pero, al mismo tiempo, es una fortaleza. El Coloquio está abierto a todos los temas, a todas las épocas. No es algo especializado en el sentido de un momento concreto o un tema determinado. Es tan variado y hay tantos temas que puede interesar a gente a la que le atrae la arqueología, o el arte, o la historia política -este año tenemos bastantes ponencias sobre la Memoria Histórica-,... hay muchas para elegir. Yo creo que hay que hacerse como un menú, una hoja de ruta con los temas que a cada uno le puedan interesar. Hay comunicaciones especializadas y hay, la inmensa mayoría, a las que puede acceder cualquiera. Mantenemos nuestra pequeña aula de historia de la mujer. Tenemos cosas muy curiosas, como las leyes de Burgos. Es el quinto centenario de las leyes de Burgos y ahora, que ponente Isabel en la televisión, puede ser interesante saber el porqué no se esclavizó a los indios (al menos en el papel). Eso también es un atributo de la corona, hacer súbditos a los indios, y fue un adelanto. Con los gomeros, la reina hizo lo mismo parando a Beatriz de Bobadilla. Pero insisto, es tan plural y diverso que creo que el público en general, si coge el programa, encontrará algo que le interese.

P. -¿En qué medida ha colaborado el Coloquio a que se investigue en la historia de Canarias? R. -Creo que ha sido una herramienta fundamental. Son 36 años ya, y entiendo que el Coloquio es, hoy en día, una referencia para cualquier tema de la historia, junto a los Anuarios, son una herramienta fundamental de la historia de Canarias. Por eso creo que han contribuido tremendamente a esa puesta en valor, han sido una ventana, con sus defectos, porque todo puede ser mejorable, pero ventana.

P. -¿Qué representa para usted que inaugure el Coloquio el hispanista John Elliott? R. Es un honor. Y también una satisfacción que la conferencia que va a dar se centre en las investigaciones de los dos grandes espacios atlánticos, el español y el luso. Me parece que es un lujo que Elliott dicte la conferencia inaugural. Hoy en día es uno de los hispanistas vivos más importantes y es un lujo contar con él.

P. -¿Ya está pensando en el próximo Coloquio? R. Sí. Nos reuniremos para ver cómo lo hacemos. De alguna manera tiene que salir. Pero es indudable que con el de este año se cierra una etapa porque ya no está Morales Padrón. Quedan dos años para el próximo y vamos a estudiarlo porque teníamos claro que aunque ya no estaba Morales Padrón esta cita la teníamos que hacer y rendirle homenaje, pero llega un momentos en el que nos tenemos que replantear qué línea seguir en los próximos.