El volcán de La Restinga se sigue dejando ver

23/11/2011

Consenso. Los investigadores del Involcan y del IGN cotejaron este martes las coordenadas y las imágenes tomadas el lunes desde un helicóptero de la Guardia Civil y convinieron en que los pulsos de emisión de gases fotografiados se sitúan en la fisura por la que el volcán se viene ya manifestando.

Después de dos semanas de relativa tranquilidad, el volcán de La Restinga volvió el lunes a dejarse ver. Minutos después de las once y media de la mañana  la tripulación de del helicóptero de la Guardia Civil que vigila la zona de exclusión en torno a la erupción y que colabora con el Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) captó un nuevo un pulso de emisión de gases que en un primer momento se identificó como un nuevo foco eruptivo. Investigadores del Involcan y del Instituto Geográfico Nacional (IGN) diferían el lunes sobre el lugar del nuevo y efímero  burbujeo, pero ayer coincidieron en que probablemente corresponda a la misma zona de la erupción fisural activa desde el 10 de octubre. 
La dirección del Plan Especial de Protección Civil por Riesgo Volcánico (Pevolca)  lo confirmó a primera hora de la tarde de ayer: las imágenes tomadas por la Guardia Civil para el Involcan se  «corresponden a un punto de emisión localizado en la dirección de la fisura».

En esta fisura se encuentra «encajado» el cono volcánico y principal centro emisor desde que se inició la erupción.
Los puntos de burbujeo intensos ya han aparecido en otras ocasiones y han sido también fotografiados, como sucedió el pasado cuatro de noviembre.

El IGN, responsable de la vigilancia volcánica en España y que conforma,  junto al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el comité científico que asesora al Pevolca, y los investigadores del Involcan,  que está como invitado en ese comité, convinieron ayer que las imágenes captadas, pero que ninguno pudo luego comprobar forman parte de  nuevo proceso de desgasificación que «confirma la existencia de pulsos o descargas súbitas de gases por la actividad eruptiva submarina que desaparecen posteriormente, pero que son de una gran utilidad para detectar y localizar nuevos focos de emisión o bocas eruptivas asociadas a este proceso volcánico», resumen ambos organismos a través del Pevolca.

Investigadores del Involcan situaban la nueva descarga de gases a 200 metros al este de la principal zona de emanaciones de gases y materiales volcánico según las coordenadas dadas desde el helicóptero. Sin embargo, el IGN sostenía ayer, como  en otras ocasiones, que las coordenadas desde el aire tiene «cierto error». Por eso se han colocado boyas en el mar y se han instrumentalizado puntos de referencia en tierra para triangular la zona de la erupción.